Damiku
Poeta recién llegado
Traería yo tan celosamente
tu hombría, que suspiros mil al día
te quitaría, e incluso animaría
otros dos mil deseos en tu mente.
Ser la mía tantico diferente,
y aunque extraviada, veo no porfía
que en lo que mucho gusto llevaría
es en servirte así tan dulcemente.
De las yerbas hacemos nuestro lecho,
que desecho es sahumado en nuestros jugos,
y crece nuevamente en armonía.
Regalándome a tanto, ves ser hecho
que de ingenua no tengo casi ostugos,
y al brío de tus toques callo impía.
tu hombría, que suspiros mil al día
te quitaría, e incluso animaría
otros dos mil deseos en tu mente.
Ser la mía tantico diferente,
y aunque extraviada, veo no porfía
que en lo que mucho gusto llevaría
es en servirte así tan dulcemente.
De las yerbas hacemos nuestro lecho,
que desecho es sahumado en nuestros jugos,
y crece nuevamente en armonía.
Regalándome a tanto, ves ser hecho
que de ingenua no tengo casi ostugos,
y al brío de tus toques callo impía.