Camy
Camelia Miranda
Sobre la roca de una afonía se trasluce la ocasión para el agua volver a correr,
incierto después del dolor pretenda interpelar el podio de la herida.
Lo callado obstruye, blinda los candados del castigo,
espesa el tiempo y lo vuelve poluto, baldío.
No hay otra manera! Abrir la puerta y los silencios sean escuchados,
como escuchan las manos del que mira con su buena cobija.
Inefable es el temblor y aún así, sea esa ramilla,
oportunidad para decir lo silenciado...
incierto después del dolor pretenda interpelar el podio de la herida.
Lo callado obstruye, blinda los candados del castigo,
espesa el tiempo y lo vuelve poluto, baldío.
No hay otra manera! Abrir la puerta y los silencios sean escuchados,
como escuchan las manos del que mira con su buena cobija.
Inefable es el temblor y aún así, sea esa ramilla,
oportunidad para decir lo silenciado...