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¡Amor! Vocablo rimbombante
de gran calibre.
¿Acto de honestidad que sana?
Trastabilla de labio en labio
entre las apariencias y el descuido.
Un solo ejemplo:
¿Para qué más?
Una pareja joven. —Amanece—.
De minuto en minuto se columpia
el vocablo chocante en mis oídos
hasta que, a medio día, algunas veces antes,
se vuelve insulso,
otras, sarcástico.
Entre la mansedumbre... y la violencia
él luce su trofeo. Una sonrisa.
Ella busca el rincón
donde esconde sus lágrimas.
¡Amor! Vocablo rimbombante
de gran calibre.
¿Acto de honestidad que sana?
Trastabilla de labio en labio
entre las apariencias y el descuido.
Un solo ejemplo:
¿Para qué más?
Una pareja joven. —Amanece—.
De minuto en minuto se columpia
el vocablo chocante en mis oídos
hasta que, a medio día, algunas veces antes,
se vuelve insulso,
otras, sarcástico.
Entre la mansedumbre... y la violencia
él luce su trofeo. Una sonrisa.
Ella busca el rincón
donde esconde sus lágrimas.
Querida Ligia, de qué modo nos has abierto la perspectiva, qué bien has sabido ponernos en lo que es una realidad. Porque desde lo que no es se llega muchas veces a lo que es. Me ha encantado tu propuesta.
Un abrazo,
Eva
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entre las apariencias y el descuido.
Un solo ejemplo:
¿Para qué más?
Una pareja joven. —Amanece—.
De minuto en minuto se columpia
el vocablo chocante en mis oídos
hasta que, a medio día, algunas veces antes,
se vuelve insulso,
otras, sarcástico.
Entre la mansedumbre... y la violencia
él luce su trofeo. Una sonrisa.
Ella busca el rincón
donde esconde sus lágrimas.
Estamos en un mundo de palabras devaluadas, que se usan, que se dicen sin sentirlas y a veces no se demuestran en los hechos.
Me agradó mucho la perspectiva de tu poema. Invita a pensar.
Un abrazo.
¡Amor! Vocablo rimbombante
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entre las apariencias y el descuido.
Un solo ejemplo:
¿Para qué más?
Una pareja joven. —Amanece—.
De minuto en minuto se columpia
el vocablo chocante en mis oídos
hasta que, a medio día, algunas veces antes,
se vuelve insulso,
otras, sarcástico.
Entre la mansedumbre... y la violencia
él luce su trofeo. Una sonrisa.
Ella busca el rincón
donde esconde sus lágrimas.
Mi querida Ligia, ante nada agradecerte tu participación, el hecho de que este precioso tema, te despertara la inspiración, ya es todo lujo,
que estés aquí, me alegra tanto, ya lo sabes.
La perspectiva es realista y de eso se trata la honestidad....de verdad de transparencia de una realidad desgarradora, de como la belleza del lenguaje y del trato va desapareciendo y queda la verdad al descubierto desengaño y dolor...
Gracias por esta honesta propuesta de cruda realidad.
Entre la mansedumbre... y la violencia
él luce su trofeo. Una sonrisa.
Ella busca el rincón
donde esconde sus lágrimas.
Un abrazo muy grande mi querida Ligia, y de nuevo decirte que me ha dado mucha alegría ver que estás aquí.
Gracias
Isabel
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Una pareja joven. —Amanece—.
De minuto en minuto se columpia
el vocablo chocante en mis oídos
hasta que, a medio día, algunas veces antes,
se vuelve insulso,
otras, sarcástico.
Entre la mansedumbre... y la violencia
él luce su trofeo. Una sonrisa.
Ella busca el rincón
donde esconde sus lágrimas.
El amor y su ambivalencia donde cohexisten sensaciones que te dan la vida y te la quitan, pero no sentirlo es sentirse inanimada, sin encontrarle sentido a nada.
Maravillosos tus versos mi querida Ligia, colmados de imágenes maravillosas que te envuelven en su belleza y lirismo.
Encantada de leerte mi querida amiga, miles de besos para ti con todo mi cariño y toda mi admiración....muáááackssssss
¡Amor! Vocablo rimbombante
de gran calibre.
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Una pareja joven. —Amanece—.
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el vocablo chocante en mis oídos
hasta que, a medio día, algunas veces antes,
se vuelve insulso,
otras, sarcástico.
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él luce su trofeo. Una sonrisa.
Ella busca el rincón
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Trastabilla de labio en labio
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¿Para qué más?
Una pareja joven. —Amanece—.
De minuto en minuto se columpia
el vocablo chocante en mis oídos
hasta que, a medio día, algunas veces antes,
se vuelve insulso,
otras, sarcástico.
Entre la mansedumbre... y la violencia
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Ella busca el rincón
donde esconde sus lágrimas.
Hermoso poema que evidencia que el amor a veces se finge, pero el actor a veces no es muy bueno y no convence. Hay que dar la cara con valor y romper con ese seudo-amor y buscar uno de verdad. Un gusto leer tu hermoso poema.