Si lejos de las torres
gestoras del derrumbe
un tímido bosquejo
de vientos siderales
redactan epopeyas
en agujeros oscuros.
Y las bocas del hambre
engordan de leyendas.
Y de silencio han muerto
mil estatuas parlantes.
Y hay en la carretera
una fuga de estrellas
que han quedado encendidas
debajo de la alfombra.
Y en los preparativos
del viaje subterráneo,
se han perdido las formas
más corpóreas del humo.
Y todos los colores
se esconden de las cruces,
detrás de los espejos
que aguardan temblorosos
otra nueva disculpa.
Y la cumbre ojerosa
canosa, altisonante,
de dudoso equilibrio,
será en aquellos días
un bastión olvidado...
gestoras del derrumbe
un tímido bosquejo
de vientos siderales
redactan epopeyas
en agujeros oscuros.
Y las bocas del hambre
engordan de leyendas.
Y de silencio han muerto
mil estatuas parlantes.
Y hay en la carretera
una fuga de estrellas
que han quedado encendidas
debajo de la alfombra.
Y en los preparativos
del viaje subterráneo,
se han perdido las formas
más corpóreas del humo.
Y todos los colores
se esconden de las cruces,
detrás de los espejos
que aguardan temblorosos
otra nueva disculpa.
Y la cumbre ojerosa
canosa, altisonante,
de dudoso equilibrio,
será en aquellos días
un bastión olvidado...