El color de la honestidad III (Por un instante.)

Luciana Rubio

Poeta veterano en el portal
oculta-verdad.jpg


En el mar de verdades, si es que existen,
que se esfuman si dos piensan tocarlas,
pues pensándolas mutan y al trocarlas
en mentira se vuelven, no resisten.

Los recuerdos se añejan, se revisten
y se cubren dolores con adargas;
sólo guardan placer; cosas amargas:
se consumen, se entierran, se desvisten.

Y desnudos del miedo a las verdades
nos cubrimos de luz de fantasía
y olvidamos del Sol la puesta fría.

Sólo quedan de ayer las vanidades:
belleza, juventud, mente brillante
y olvidamos dolor por un instante.
 
jelou luciana.

buen soneto, y también un poco triste. me hallo coincidiendo en mucho de lo que decís... qué cosas, este tema de la honestidad da para discusiones largas y tendidas, aunque muchas veces los seres humanos no queremos tener nada que tenga que ver con la honestidad.

de todas formas, incluso en este mundo lleno de mentiras- quizás haya cositas que son verdad, como la memoria y la experiencia. aquello que sentimos, aquello por lo que sentimos nostalgia - sea doloroso o placentero... la sensación en sí misma y su recuerdo: son honestos.

salud.
 
jelou luciana.

buen soneto, y también un poco triste. me hallo coincidiendo en mucho de lo que decís... qué cosas, este tema de la honestidad da para discusiones largas y tendidas, aunque muchas veces los seres humanos no queremos tener nada que tenga que ver con la honestidad.

de todas formas, incluso en este mundo lleno de mentiras- quizás haya cositas que son verdad, como la memoria y la experiencia. aquello que sentimos, aquello por lo que sentimos nostalgia - sea doloroso o placentero... la sensación en sí misma y su recuerdo: son honestos.

salud.
Salud, Charlie ía, gracias por tu amable lectura y comprensivo comentario. Un abrazo. Luciana.
 
oculta-verdad.jpg


En el mar de verdades, si es que existen,
que se esfuman si dos piensan tocarlas,
pues pensándolas mutan y al trocarlas
en mentira se vuelven, no resisten.

Los recuerdos se añejan, se revisten
y se cubren dolores con adargas;
sólo guardan placer; cosas amargas:
se consumen, se entierran, se desvisten.

Y desnudos del miedo a las verdades
nos cubrimos de luz de fantasía
y olvidamos del Sol la puesta fría.

Sólo quedan de ayer las vanidades:
belleza, juventud, mente brillante
y olvidamos dolor por un instante.
Menos mal que nos queda la capacidad de poder olvidar instantes amargos y de llenarla con momentos felices y agradables, pero tú mi querida Luciana lo dices con belleza y lirismo, y sí amiga, la honestidad brilla en los ojos con miradas de verdad.
Encantada de visitarte, miles de besos colmados de admiración y de cariño....muáááckssssss
 
oculta-verdad.jpg


En el mar de verdades, si es que existen,
que se esfuman si dos piensan tocarlas,
pues pensándolas mutan y al trocarlas
en mentira se vuelven, no resisten.

Los recuerdos se añejan, se revisten
y se cubren dolores con adargas;
sólo guardan placer; cosas amargas:
se consumen, se entierran, se desvisten.

Y desnudos del miedo a las verdades
nos cubrimos de luz de fantasía
y olvidamos del Sol la puesta fría.

Sólo quedan de ayer las vanidades:
belleza, juventud, mente brillante
y olvidamos dolor por un instante.

Aceptarnos con nuestras luces, sombras, con todo lo vivido y aprendido es un gran acto de honestidad.
Fue un gusto leerte, Luciana.
Un abrazo.
 
oculta-verdad.jpg


En el mar de verdades, si es que existen,
que se esfuman si dos piensan tocarlas,
pues pensándolas mutan y al trocarlas
en mentira se vuelven, no resisten.

Los recuerdos se añejan, se revisten
y se cubren dolores con adargas;
sólo guardan placer; cosas amargas:
se consumen, se entierran, se desvisten.

Y desnudos del miedo a las verdades
nos cubrimos de luz de fantasía
y olvidamos del Sol la puesta fría.

Sólo quedan de ayer las vanidades:
belleza, juventud, mente brillante
y olvidamos dolor por un instante.
Querida Luciana, un poema que ya por si solo es honesto, habla de verdades y de esa parte de la honestidad que trata de mirarla al desnudo,
tal como la ve la experiencia, tan real, tan lucida.
Siempre es un gustazo leerte Luciana y agradecerte tu presencia y todas tus aportaciones.
Un abrazo grande con admiración y cariño.
Isabel
 
oculta-verdad.jpg


En el mar de verdades, si es que existen,
que se esfuman si dos piensan tocarlas,
pues pensándolas mutan y al trocarlas
en mentira se vuelven, no resisten.

Los recuerdos se añejan, se revisten
y se cubren dolores con adargas;
sólo guardan placer; cosas amargas:
se consumen, se entierran, se desvisten.

Y desnudos del miedo a las verdades
nos cubrimos de luz de fantasía
y olvidamos del Sol la puesta fría.

Sólo quedan de ayer las vanidades:
belleza, juventud, mente brillante
y olvidamos dolor por un instante.
No conviene ser un libro abierto. Un beso, Luciana.
 
Menos mal que nos queda la capacidad de poder olvidar instantes amargos y de llenarla con momentos felices y agradables, pero tú mi querida Luciana lo dices con belleza y lirismo, y sí amiga, la honestidad brilla en los ojos con miradas de verdad.
Encantada de visitarte, miles de besos colmados de admiración y de cariño....muáááckssssss
Siempre eres muy generosa conmigo en tus comentarios que rebela tu alma bella y amable. Muchas gracias Isabel. Muaaacks.
 
Querida Luciana, un poema que ya por si solo es honesto, habla de verdades y de esa parte de la honestidad que trata de mirarla al desnudo,
tal como la ve la experiencia, tan real, tan lucida.
Siempre es un gustazo leerte Luciana y agradecerte tu presencia y todas tus aportaciones.
Un abrazo grande con admiración y cariño.
Isabel
Isabel, gracias por tu amable mirada a lo que escribo y sabes que puedes contar conmigo. Un abrazo. Luciana.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba