Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
ELEGIA DE UN POETA ENAMORADO.
Del amor en tu boca dejo,
escrito lo que te siento,
sin haberte conocido
fuiste más que un sueño,
y vivo porque te vivo.
De esa flor en tu cara
con carrillos de amapola,
me quedo con tu mirada,
consuelo de tus ojos, vivirá
mi alma atormentada.
Volveré a vivirte en suspiro,
callada queda la lengua,
de tu corazón deseo el latido,
que morir es no tenerte, amada
viudo quedo del arropo de tu alma.
Y besarte quiero las huellas,
que dejaste en el firmamento,
estrellas que te hicieron pórtico,
sin saber que eras lo que amo,
te esperare sentado en un planeta.
Te llorará la fuente de mi alma,
transparencia de agua en lágrima,
que te moje el cuerpo y empapada,
me sientas bañándote la madrugada,
en la que te extraño yo y la luna.
Es que de mi vida ya no tengo excusa,
porque si no te ando, sino te lucho,
no será mi sangre la que te palpita,
se hará rubí con afilados cantos en rojo,
que me desgarraran el pecho, para hacerte joya.
Te hilo un te amo en grana,
que te cubra en velo tu pelo,
y que se forje en pecado mi deseo,
que por ti hago una cama en el cielo,
para tenerte enamorada y entregada.
Ya te he encontrado y no quiero dejarte,
que aniden golondrinas en mi aura,
en su firmamento, en vuelo te deje
escrito en el universo de tu paladar,
como, infinitamente, este poeta, Te ama.
Juanjota.
Del amor en tu boca dejo,
escrito lo que te siento,
sin haberte conocido
fuiste más que un sueño,
y vivo porque te vivo.
De esa flor en tu cara
con carrillos de amapola,
me quedo con tu mirada,
consuelo de tus ojos, vivirá
mi alma atormentada.
Volveré a vivirte en suspiro,
callada queda la lengua,
de tu corazón deseo el latido,
que morir es no tenerte, amada
viudo quedo del arropo de tu alma.
Y besarte quiero las huellas,
que dejaste en el firmamento,
estrellas que te hicieron pórtico,
sin saber que eras lo que amo,
te esperare sentado en un planeta.
Te llorará la fuente de mi alma,
transparencia de agua en lágrima,
que te moje el cuerpo y empapada,
me sientas bañándote la madrugada,
en la que te extraño yo y la luna.
Es que de mi vida ya no tengo excusa,
porque si no te ando, sino te lucho,
no será mi sangre la que te palpita,
se hará rubí con afilados cantos en rojo,
que me desgarraran el pecho, para hacerte joya.
Te hilo un te amo en grana,
que te cubra en velo tu pelo,
y que se forje en pecado mi deseo,
que por ti hago una cama en el cielo,
para tenerte enamorada y entregada.
Ya te he encontrado y no quiero dejarte,
que aniden golondrinas en mi aura,
en su firmamento, en vuelo te deje
escrito en el universo de tu paladar,
como, infinitamente, este poeta, Te ama.
Juanjota.
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