Del poderoso influjo de los cafetales,
de las papelerías alborotadas,
a primera hora de la mañana…
con el demonio Candelo y las reinas del vergel,
esas tabernas que esperan,
entre tucanes e intérpretes de manos...
acaso la sensualidad ramificada,
u otro trago de multitudes por los caminos de plata,
por las crestas del sol
y los grandes murales…
de las papelerías alborotadas,
a primera hora de la mañana…
con el demonio Candelo y las reinas del vergel,
esas tabernas que esperan,
entre tucanes e intérpretes de manos...
acaso la sensualidad ramificada,
u otro trago de multitudes por los caminos de plata,
por las crestas del sol
y los grandes murales…