Las huellas de los objetos
Hay huellas en la vieja taza, sin asa,
confidente de mis noches de espera.
En un viejo libro ajado, que guarda entre sus páginas
un poema de Bécquer.
Y en los títeres de trapo de la abuela;
En la vasija de barro que guarda las huellas
del las manos artesanas de mi madre.
Hay huellas ancestrales en el baúl de hojalata
que trajo mi abuela de Camagüey,(Cuba)
cargadito de penas,
con los restos del naufragio de unas vidas.
De mi madre
Hay huellas de orfandad y desamparo
en un diario que relata el desengaño
de una joven esposa recién casada.
Mis huellas permanecen
entre las páginas de un viejo misal
donde dormita una flor
que el tiempo marchitó.
Y en mis labios, la huella de un amor
que no volvió de la muerte
y la herida abierta que dejó su ausencia,
Si quemas tus recuerdos
para que el olvido se los lleve,
quedará tu huella marcada en las cenizas.
Y tras las alegres pinceladas
con que cubres el paisaje
siempre habrá una sombra
que el tiempo no borra de la memoria:
huellas, que en los objetos, dejan historias.
Mañana al amanecer,
cerraré la puerta tras de mí
y "haré camino al andar"
como dijo el poeta,
sin volver la vista atrás.
Hay huellas en la vieja taza, sin asa,
confidente de mis noches de espera.
En un viejo libro ajado, que guarda entre sus páginas
un poema de Bécquer.
Y en los títeres de trapo de la abuela;
En la vasija de barro que guarda las huellas
del las manos artesanas de mi madre.
Hay huellas ancestrales en el baúl de hojalata
que trajo mi abuela de Camagüey,(Cuba)
cargadito de penas,
con los restos del naufragio de unas vidas.
De mi madre
Hay huellas de orfandad y desamparo
en un diario que relata el desengaño
de una joven esposa recién casada.
Mis huellas permanecen
entre las páginas de un viejo misal
donde dormita una flor
que el tiempo marchitó.
Y en mis labios, la huella de un amor
que no volvió de la muerte
y la herida abierta que dejó su ausencia,
Si quemas tus recuerdos
para que el olvido se los lleve,
quedará tu huella marcada en las cenizas.
Y tras las alegres pinceladas
con que cubres el paisaje
siempre habrá una sombra
que el tiempo no borra de la memoria:
huellas, que en los objetos, dejan historias.
Mañana al amanecer,
cerraré la puerta tras de mí
y "haré camino al andar"
como dijo el poeta,
sin volver la vista atrás.
Última edición: