Rapsodo
Eiden Alvarez
Cuando me separo de ti:
Comienza el tormento de una soledad injusta.
Empieza, entonces, a titubear la calma.
Se desatasca la inseguridad que solías ofrecerme.
No llegan a mi tus besos, y tu voz a mi oído no se ajusta.
Cuando me separo de ti:
Es como si huyera de mi una dulce sinfonía.
Como si la vida no le diera a la muerte excusas.
Como deslindar a la noche del día.
Es separar entonces, a dos almas que están juntas.
Cuando me uno a ti:
Pierde efecto el veneno de la cicuta.
Corroboro que tu cuerpo va alineado con el mio.
Y tu amor, que no es vacío, da respuesta a mis preguntas.
Es como si mágicamente no te hubieras ido nunca.
Comienza el tormento de una soledad injusta.
Empieza, entonces, a titubear la calma.
Se desatasca la inseguridad que solías ofrecerme.
No llegan a mi tus besos, y tu voz a mi oído no se ajusta.
Cuando me separo de ti:
Es como si huyera de mi una dulce sinfonía.
Como si la vida no le diera a la muerte excusas.
Como deslindar a la noche del día.
Es separar entonces, a dos almas que están juntas.
Cuando me uno a ti:
Pierde efecto el veneno de la cicuta.
Corroboro que tu cuerpo va alineado con el mio.
Y tu amor, que no es vacío, da respuesta a mis preguntas.
Es como si mágicamente no te hubieras ido nunca.