la isla de villa

jose villa

Poeta que considera el portal su segunda casa
.

soy un tipo sencillo:

si por mí fuera

viviría en una isla

una de esas no muy extensas que abundan

allá por los mares del sur

un pequeño pedazo de tierra rodeado por agua

anónimo, despoblado, omitido por ser poca cosa

en los mapas de aquella región del mundo

con dos o tres colinas arboladas

un riachuelo de aguas claras, palmeras a discreción

20 kilómetros de playas bañadas por un mar de fascinante color turquesa



cierro los ojos y me veo allí

tumbado a la sombra de alguna palmera cerveza en mano

la brisa, el sol, las olitas retozando en el mar

un hombre en paz consigo mismo

un filósofo de la vida integrado a un entorno primitivo



algún atardecer embarcaría en mi zodiac camuflajeada modelo us navy seal

-equipada con motor fuera borda de 400 hp-

y cruzaría las 20 millas del estrecho

entre mi isla y el puerto principal de la isla vecina;

atracaría en el muelle, bajaría a tierra, enfilaría hacia

uno de tantos bares de putas situados a lo largo del malecón;

entraría, tomaría un lugar en la barra, pediría un whisky doble

"¿cómo va todo, joe"?

preguntaría el barman

"de mother fucker, harry", respondería yo

"you´re a good boy, joe"

"gimmi another fucking whisky, anda"



un hombre sencillo viviendo una vida sencilla

una choza de paja, un puñado de viejos números

de hustler y playboy por si las pajas

arroz, verdura fresca, tabaco, pescado a la brasa y cerveza

atardeceres de ensueño, largas siestas arrullado por la brisa

antorchas chisporroteando en la noche primigenia

y una uzi siempre a mano por si algún pendejo mamón

tuviera la ocurrencia de ir a chingar la borrega



una vez cada tanto

cuando sintiera el frío aliento del abismo soplar sobre mi nuca

el recelo de estar por volverme marica, iluminado, emisario del señor o alguna mierda de esas

o la tentación de incurrir, acaso

en poemas floripondios de exaltación a la primavera, los pajaritos del bosque,

el puto amor, las putas maripositas de colores etc

cargaría con una de tantas descocadas zorritas habituales del harry´s o el bora bora

de regreso a mi isla en la zodiac

y con ella retomaría el contacto a tierra



cogeríamos en la playa bajo las estrellas

nos meteríamos alguna sustancia tóxica en la sangre

nos bañaríamos en el mar y nos iríamos a dormir

abrazados en la hamaca colgada de dos mangos

"fuck me one more time, joe, i´m so horny!"

rogaría aquella furcia desnaturalizada, susurrándome al oido

a las tantas de la madrugada



"ve a que te coja tu puta madre, honey, que yo estoy hecho mierda"






.
 
.

soy un tipo sencillo:

si por mí fuera

viviría en una isla

una de esas no muy extensas que abundan

allá por los mares del sur

un pequeño pedazo de tierra rodeado por agua

anónimo, despoblado, omitido por ser poca cosa

en los mapas de aquella región del mundo

con dos o tres colinas arboladas

un riachuelo de aguas claras, palmeras a discreción

20 kilómetros de playas bañadas por un mar de fascinante color turquesa



cierro los ojos y me veo allí

tumbado a la sombra de alguna palmera cerveza en mano

la brisa, el sol, las olitas retozando en el mar

un hombre en paz consigo mismo

un filósofo de la vida integrado a un entorno primitivo



algún atardecer embarcaría en mi zodiac camuflajeada modelo us navy seal

-equipada con motor fuera borda de 400 hp-

y cruzaría las 20 millas del estrecho

entre mi isla y el puerto principal de la isla vecina;

atracaría en el muelle, bajaría a tierra, enfilaría hacia

uno de tantos bares de putas situados a lo largo del malecón;

entraría, tomaría un lugar en la barra, pediría un whisky doble

"¿cómo va todo, joe"?

preguntaría el barman

"de mother fucker, harry", respondería yo

"you´re a good boy, joe"

"gimmi another fucking whisky, anda"



un hombre sencillo viviendo una vida sencilla

una choza de paja, un puñado de viejos números

de hustler y playboy por si las pajas

arroz, verdura fresca, tabaco, pescado a la brasa y cerveza

atardeceres de ensueño, largas siestas arrullado por la brisa

antorchas chisporroteando en la noche primigenia

y una uzi siempre a mano por si algún pendejo mamón

tuviera la ocurrencia de ir a chingar la borrega



una vez cada tanto

cuando sintiera el frío aliento del abismo soplar sobre mi nuca

el recelo de estar por volverme marica, iluminado, emisario del señor o alguna mierda de esas

o la tentación de incurrir, acaso

en poemas floripondios de exaltación a la primavera, los pajaritos del bosque,

el puto amor, las putas maripositas de colores etc

cargaría con una de tantas descocadas zorritas habituales del harry´s o el bora bora

de regreso a mi isla en la zodiac

y con ella retomaría el contacto a tierra



cogeríamos en la playa bajo las estrellas

nos meteríamos alguna sustancia tóxica en la sangre

nos bañaríamos en el mar y nos iríamos a dormir

abrazados en la hamaca colgada de dos mangos

"fuck me one more time, joe, i´m so horny!"

rogaría aquella furcia desnaturalizada, susurrándome al oido

a las tantas de la madrugada



"ve a que te coja tu puta madre, honey, que yo estoy hecho mierda"






.


Algunos dicen que la poesía realista no es poesía. He aquí la inmensa muestra de que sí es poesía. Por ello, poetas como tú no es que sean necesarios, es que sois los más necesarios.

Un placer, Villa. Placer cervecero poético, no de mariposas ni cojones.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba