Y algo más que solo moscas

danie

solo un pensamiento...
Me enferma
la mosca que revolotea y no es concedida como obra de Dios.
Sí, es que la mosca para mí, es
el lenguaje más puro y explícito de Dios.
Y por el simple hecho de que ella,
la mosca, con sus patitas
anda por donde otros no se animan
y deja su rastro en el foco de la mierda, en la miseria.
¿En cambio, tú, hijo de Dios, qué haces cómodo en tu sofá?
Simplemente te olvidas de todo,
hasta de las moscas.

Yo adoro a las moscas, y si te choca lo que expongo,
significa que voy por buen camino.
Yo adoro esa rebeldía de mosca, insistente,
que se posa una y otra vez
ante lo que aterroriza a otros.
Con coraje, la mosca, se vuelve incansable y hasta nefasta,
terca en su revoloteo y te dice
mira aquí; no alcanza tu balbuceo somnoliento,
mira aquí que aún hay vida antes de pudrirse.

También me enferma el silencio,
ese silencio como daga punzante en la garganta
que detesta el ruido/zumbido de las moscas.
Es que a diferencia de lo que se cree,
los ruidos no son malos, hacen pensar
más en una tierra/cementerio arado por tanto silencio.
También me enferma el juicio de los hombres
y para Juicios aún no “terminamos con el juicio del Dios”.

Vuelvo a decirlo, adoro a las moscas
también a los zánganos y mosquitos
que te quitan de tu siesta, tu módico confort.

Y cuidado con lo que dices;
no vaya ser que en tu boca entre alguna mosca.
 
Me enferma
la mosca que revolotea y no es concedida como obra de Dios.
Sí, es que la mosca para mí, es
el lenguaje más puro y explícito de Dios.
Y por el simple hecho de que ella,
la mosca, con sus patitas
anda por donde otros no se animan
y deja su rastro en el foco de la mierda, en la miseria.
¿En cambio, tú, hijo de Dios, qué haces cómodo en tu sofá?
Simplemente te olvidas de todo,
hasta de las moscas.

Yo adoro a las moscas, y si te choca lo que expongo,
significa que voy por buen camino.
Yo adoro esa rebeldía de mosca, insistente,
que se posa una y otra vez
ante lo que aterroriza a otros.
Con coraje, la mosca, se vuelve incansable y hasta nefasta,
terca en su revoloteo y te dice
mira aquí; no alcanza tu balbuceo somnoliento,
mira aquí que aún hay vida antes de pudrirse.

También me enferma el silencio,
ese silencio como daga punzante en la garganta
que detesta el ruido/zumbido de las moscas.
Es que a diferencia de lo que se cree,
los ruidos no son malos, hacen pensar
más en una tierra/cementerio arado por tanto silencio.
También me enferma el juicio de los hombres
y para Juicios aún no “terminamos con el juicio del Dios”.

Vuelvo a decirlo, adoro a las moscas
también a los zánganos y mosquitos
que te quitan de tu siesta, tu módico confort.

Y cuidado con lo que dices;
no vaya ser que en tu boca entre alguna mosca.
BUEN PUNTO, AI KE AMENIZARLO
DEDICADO A LAS MOSQUILLAS
 
Última edición por un moderador:
Me enferma
la mosca que revolotea y no es concedida como obra de Dios.
Sí, es que la mosca para mí, es
el lenguaje más puro y explícito de Dios.
Y por el simple hecho de que ella,
la mosca, con sus patitas
anda por donde otros no se animan
y deja su rastro en el foco de la mierda, en la miseria.
¿En cambio, tú, hijo de Dios, qué haces cómodo en tu sofá?
Simplemente te olvidas de todo,
hasta de las moscas.

Yo adoro a las moscas, y si te choca lo que expongo,
significa que voy por buen camino.
Yo adoro esa rebeldía de mosca, insistente,
que se posa una y otra vez
ante lo que aterroriza a otros.
Con coraje, la mosca, se vuelve incansable y hasta nefasta,
terca en su revoloteo y te dice
mira aquí; no alcanza tu balbuceo somnoliento,
mira aquí que aún hay vida antes de pudrirse.

También me enferma el silencio,
ese silencio como daga punzante en la garganta
que detesta el ruido/zumbido de las moscas.
Es que a diferencia de lo que se cree,
los ruidos no son malos, hacen pensar
más en una tierra/cementerio arado por tanto silencio.
También me enferma el juicio de los hombres
y para Juicios aún no “terminamos con el juicio del Dios”.

Vuelvo a decirlo, adoro a las moscas
también a los zánganos y mosquitos
que te quitan de tu siesta, tu módico confort.

Y cuidado con lo que dices;
no vaya ser que en tu boca entre alguna mosca.
Bueno, también está el señor de las moscas. Ahora que las moscas son como el dolor, te indican donde está lo podrido para que lo resuelvas o por lo menos para que estés consciente de ello. Buen poema. Un gusto leerte. Luciana.
 
Sí… bue, en el mundo actual las amenazas tienen su efecto… es que resultan una moneda actual :D

Gracias y abrazos.

te dejo un temita de esos que me gustan a mí :p
Siempre ha sido así, lo que pasa es que no nos hemos enterado de todo. Gracias por el tema, nunca había escuchado la canción. FELIZ SEMANA
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba