
Inúndame
Hoy tengo sequía de tus besos,
de caricias y de mimos hasta los huesos,
necesito beber de ti y saciar mi sed
o vago como en un desierto;
anhelo que te materialices,
para de amor darte varios matices.
Tú eres mi oasis, la vid del caballero;
por eso aunque las palabras de amor sobren
no estas presente sino en mi mente
y allí me declaro y te hago permanente.
En el camino siempre estás,
en los verdes, la luz del sol,
gotas de lluvia, de vida compuestas,
caídas del cenit de donde espero aterrices
sobre mi corcel algún día,
en una noche estrellada
o quizás montando a pegaso.
Inúndame con tu ser
te pide tú caballero
de mil batallas, mi querer.
® Carlos Andrés,06,9,2022®
Última edición: