Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Mi recuerdo de niña,
allá en la frontera, me gusta.
Yo tenía todo lo que necesitaba.
Iba con mi madre al “otro lado” de compras.
Me gustaba mucho,
la ciudad allá era más bonita que acá.
Enormes edificios.
Parecía que se me venían encima
cuando volteaba a ver hasta donde llegaban,
daba la impresión de que llegaban al cielo.
Todo era hermoso,
las escaleras eléctricas,
los aparadores en época navideña,
eran más bellos que mis sueños,
llenos de juguetes,
trenecitos eléctricos
que daban vuelta al enorme árbol de navidad.
Lo comenté con un amigo,
pero él solo recuerda
cómo era vejado en el puente internacional,
porque nunca tenían dinero para comprar.
Me golpea su resentimiento.
Me golpea estar consciente de repente,
que hay personas con enorme sufrimiento,
pobreza, desesperación,
mientras yo escribo en mi computadora.
Este mundo es un coctel que mezcla
lo bello con lo terrible en un mismo tiempo y lugar.
Una mezcla heterogénea de agua clara, diáfana con
mierda y mugre que para fortuna de algunos
no se homogeniza.
Me duele haberle recordado esos tiempos.
No hay peor pecado
que llevar a alguien hasta sus malos recuerdos
y lastimarlo.
allá en la frontera, me gusta.
Yo tenía todo lo que necesitaba.
Iba con mi madre al “otro lado” de compras.
Me gustaba mucho,
la ciudad allá era más bonita que acá.
Enormes edificios.
Parecía que se me venían encima
cuando volteaba a ver hasta donde llegaban,
daba la impresión de que llegaban al cielo.
Todo era hermoso,
las escaleras eléctricas,
los aparadores en época navideña,
eran más bellos que mis sueños,
llenos de juguetes,
trenecitos eléctricos
que daban vuelta al enorme árbol de navidad.
Lo comenté con un amigo,
pero él solo recuerda
cómo era vejado en el puente internacional,
porque nunca tenían dinero para comprar.
Me golpea su resentimiento.
Me golpea estar consciente de repente,
que hay personas con enorme sufrimiento,
pobreza, desesperación,
mientras yo escribo en mi computadora.
Este mundo es un coctel que mezcla
lo bello con lo terrible en un mismo tiempo y lugar.
Una mezcla heterogénea de agua clara, diáfana con
mierda y mugre que para fortuna de algunos
no se homogeniza.
Me duele haberle recordado esos tiempos.
No hay peor pecado
que llevar a alguien hasta sus malos recuerdos
y lastimarlo.