Celeste Agustina Prado
Poeta recién llegado
Tú, eludes mi presencia,
eludes este fuego compartido
no siento ya tu esencia,
sin luz y sin latido,
el soplo de un arrullo sin sentido.
Tu fría indiferencia,
de ensueños que no quieres y no sientes
tu negra insuficiencia
siempre eres el que mientes
perdida la ilusión en tus simientes.
Mi llanto me encadena.
Mis lágrimas de penas son cristales;
yo soy quien te condena:
¡Quemaste mis rosales,
son rosas que adornaron ventanales!
eludes este fuego compartido
no siento ya tu esencia,
sin luz y sin latido,
el soplo de un arrullo sin sentido.
Tu fría indiferencia,
de ensueños que no quieres y no sientes
tu negra insuficiencia
siempre eres el que mientes
perdida la ilusión en tus simientes.
Mi llanto me encadena.
Mis lágrimas de penas son cristales;
yo soy quien te condena:
¡Quemaste mis rosales,
son rosas que adornaron ventanales!
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