pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fue tu mirada la hechicera
que hizo el conjuro,
en aquella tarde
donde rompiste mi muro...
Fueron tus ojos espejos mágicos
que mostraron mi realidad,
ante ellos al desnudo
quedó mi fragilidad...
Fueron tus labios el antídoto
para mi alma envenenada,
fueron ellos fuente de vida
para esta niña maltratada...
Fueron tus brazos refugio y fortaleza
llenos de ternura y nobleza,
en ellos me descubrí guerrera
para poner libre a la fiera...
Fue en tu piel donde encontré cura
bajo el calor de tu pasión,
fue tu cuerpo cumbre ardiente
donde todo se volvió locura...
Fue tu entrega incondicional
la que penetró en mi pecho,
con sigiloso empeño luchaste
arriesgando tu corazón en mi lecho...
Fuiste quien en mi guerra
me proclamó vencedora,
fuiste mi amante escudero
y seré siempre tu reina y señora.
No lo olvides... eres todo lo que necesité.
que hizo el conjuro,
en aquella tarde
donde rompiste mi muro...
Fueron tus ojos espejos mágicos
que mostraron mi realidad,
ante ellos al desnudo
quedó mi fragilidad...
Fueron tus labios el antídoto
para mi alma envenenada,
fueron ellos fuente de vida
para esta niña maltratada...
Fueron tus brazos refugio y fortaleza
llenos de ternura y nobleza,
en ellos me descubrí guerrera
para poner libre a la fiera...
Fue en tu piel donde encontré cura
bajo el calor de tu pasión,
fue tu cuerpo cumbre ardiente
donde todo se volvió locura...
Fue tu entrega incondicional
la que penetró en mi pecho,
con sigiloso empeño luchaste
arriesgando tu corazón en mi lecho...
Fuiste quien en mi guerra
me proclamó vencedora,
fuiste mi amante escudero
y seré siempre tu reina y señora.
No lo olvides... eres todo lo que necesité.