Y lo vuelvo a ver,
los aullidos con castañuelas
y los grandes teatros que asomaban por las espesuras
la respiración de las constelaciones infantiles
y ese río que hablaba de azules a las buhardillas…
cuando masticábamos desde el trueno hasta la idea
y cuando dialogan los cafetales con los cultivos del tabaco…
cada vez que nos organizamos desde la copa del árbol,
y cada vez que me siento como ese saco de polillas y ansiedades…
y de tanto caer en la lona de los amigos.