selenschek manfred
Hijo de la Luna
Ella
La vi sobre el espejo de agua,
con su vestido blanco
de volátiles ásteres,
ella, mi máxima fortuna
en destellos de argenta.
La playa era su fondo
de espuma y de cobalto,
yo, tan solo un navegante
que no podía creer lo que veía.
Corrí hacia ella,
ella de brazos abiertos
y yo, de viento y pantalón a vela.
¡Un día de noviembre!
La vi sobre el espejo de agua,
con su vestido blanco
de volátiles ásteres,
ella, mi máxima fortuna
en destellos de argenta.
La playa era su fondo
de espuma y de cobalto,
yo, tan solo un navegante
que no podía creer lo que veía.
Corrí hacia ella,
ella de brazos abiertos
y yo, de viento y pantalón a vela.
¡Un día de noviembre!