Me basta con el brillo de sus ojos agarenos,
profundos de azabaches y de cedros orientales,
que encienden mis deseos con bellezas infernales
e imprimen en mi tímida mirada desenfrenos.
Su linda cabellera, la tersura de sus senos,
sus labios de cereza con sus besos virginales
que fluyen como ríos con sus aguas torrenciales,
son bálsamo y ponzoña de mortíferos venenos.
Mi vida se consume con silencios prolongados
que tiñen mi esperanza de miseria y fantasía:
¡perdidas ilusiones de mis sueños plateados!
A veces me sorprendo de una inútil gallardía
que busca la conquista de esos ojos almendrados
y ansioso me pregunto: ¿Bastará mi poesía?
__..__
VicenteMoret
profundos de azabaches y de cedros orientales,
que encienden mis deseos con bellezas infernales
e imprimen en mi tímida mirada desenfrenos.
Su linda cabellera, la tersura de sus senos,
sus labios de cereza con sus besos virginales
que fluyen como ríos con sus aguas torrenciales,
son bálsamo y ponzoña de mortíferos venenos.
Mi vida se consume con silencios prolongados
que tiñen mi esperanza de miseria y fantasía:
¡perdidas ilusiones de mis sueños plateados!
A veces me sorprendo de una inútil gallardía
que busca la conquista de esos ojos almendrados
y ansioso me pregunto: ¿Bastará mi poesía?
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VicenteMoret