Levemente reposa,
mansamente, en el cuerpo
menguante del silencio,
una adusta canción
para tu ausencia.
Apenas una gota presumida,
distinguida en alardes y cortejos
rodando por tu espalda distraída.
Un susurro de peras en la tarde
se deja acariciar por tu recuerdo,
y entre cantos de uvas y zorzales
se incendia el horizonte,
y se cubren de sombras los caminos.
Todo te lo has dejado,
sabiamente,
para saber que estás en todo rumbo
donde todo te aguarda y te convoca.
Levemente reposa,
mansamente, en el cuerpo
menguante del silencio,
otra adusta canción
para tu ausencia.
mansamente, en el cuerpo
menguante del silencio,
una adusta canción
para tu ausencia.
Apenas una gota presumida,
distinguida en alardes y cortejos
rodando por tu espalda distraída.
Un susurro de peras en la tarde
se deja acariciar por tu recuerdo,
y entre cantos de uvas y zorzales
se incendia el horizonte,
y se cubren de sombras los caminos.
Todo te lo has dejado,
sabiamente,
para saber que estás en todo rumbo
donde todo te aguarda y te convoca.
Levemente reposa,
mansamente, en el cuerpo
menguante del silencio,
otra adusta canción
para tu ausencia.