Hildegarda Bingen
Exp..
Un encierro de claustro y penitencia,
una vida que se esfuma, tan callada
que se escuchan las almas en la nada
y atruena como un eco la conciencia.
Un descuido al soñar, una presencia
que me invita a vibrar con su llamada
extrañamente equívoca y sagrada,
rebosante de amor y de violencia.
Es esta libertad la verdadera
por ser del cuerpo cárcel y clausura,
perenne, silenciosa y elegida.
¿Por qué duele el placer, más si se espera?
¿Por qué no recrearme en la locura?
¿Por qué se va de mí, por él, la vida?
una vida que se esfuma, tan callada
que se escuchan las almas en la nada
y atruena como un eco la conciencia.
Un descuido al soñar, una presencia
que me invita a vibrar con su llamada
extrañamente equívoca y sagrada,
rebosante de amor y de violencia.
Es esta libertad la verdadera
por ser del cuerpo cárcel y clausura,
perenne, silenciosa y elegida.
¿Por qué duele el placer, más si se espera?
¿Por qué no recrearme en la locura?
¿Por qué se va de mí, por él, la vida?