Qué era lo mejor? El pecho abierto, sin fisuras
o el hueco amplio
del amanecer en la Villa Marina.
Amanecer es la espalda de la noche
Y tu naufragio era una humedad
Arremolinado desde tus ojos
Con un afán de sacristía.
Todo era en directo, como las ventanas
Abiertas en un campo de exterminio.
Los tejados cumpliendo
Su función de tambor bajo la lluvia
Y el despertar del fuego
Cuando se le tira una piedra.
La poesía era la misma
El sentir metálico del Sol daba
Un carácter de dualista dispuesto a todo.
Todo era el bulto
Debajo de tus axilas o de tu cerebro.
Pasaron los años y las hormigas
Siguen ahí
Reconstruyendo un verso carcomido.