Alétheia

La Sexorcisto

Lluna V. L.
Ver gente cayendo por agujeros
aguantar la mierda de siempre,
todas esas personas tienen
nombre y apellidos,
ojos de jóvenes y viejos
a todos ellos se les acaba la vida,
tras el árbol carcomido de los sueños
sé como nombrar; decrepitud.
Bien la conozco y a ella a mí
era ya vieja antes que lo fuera yo,
triste funeral de niños
despojados de la empatía,
y siempre hay ofuscación
cuando todo se va de las manos
como ceniza de papel
que vuela sin sentido a ningún lugar,
cuentos de puro odio para no hacer más calles
y que todo sea un atolladero,
se me pierden todas las ganas
y acabo perdida allá
donde lucho para no terminar,
cuesta tanto volver
que a veces todo lo que hago
me parece el mismo pozo
por donde se despeña la gente.
 
Última edición:
Ver gente cayendo por agujeros
aguantar la mierda de siempre,
todas esas personas tienen
nombre y apellidos,
ojos de jóvenes y viejos
a todos ellos se les acaba la vida,
tras el árbol carcomido de los sueños
sé como nombrar; decrepitud.
Bien la conozco y a ella a mí
era ya vieja antes que lo fuera yo,
triste funeral de niños
despojados de la empatía,
y siempre hay ofuscación
cuando todo se va de las manos
como ceniza de papel
que vuela sin sentido a ningún lugar,
cuentos de puro odio para no hacer más calles
y que todo sea un atolladero,
se me pierden todas las ganas
y acabo perdida allá
donde lucho para no terminar,
cuesta tanto volver
que a veces todo lo que hago
me parece el mismo pozo
por donde se despeña la gente.

Es que tienes mucho de gente. Pero poeta.

La gente se despeña por ese atolladero sin caer mucho en cuenta de ello, apenas un punto más despiertxs que pollos llevados al matadero.

Lxs poetas, como tú, se dan más cuenta. Para bien y para mal.
 
Ver gente cayendo por agujeros
aguantar la mierda de siempre,
todas esas personas tienen
nombre y apellidos,
ojos de jóvenes y viejos
a todos ellos se les acaba la vida,
tras el árbol carcomido de los sueños
sé como nombrar; decrepitud.
Bien la conozco y a ella a mí
era ya vieja antes que lo fuera yo,
triste funeral de niños
despojados de la empatía,
y siempre hay ofuscación
cuando todo se va de las manos
como ceniza de papel
que vuela sin sentido a ningún lugar,
cuentos de puro odio para no hacer más calles
y que todo sea un atolladero,
se me pierden todas las ganas
y acabo perdida allá
donde lucho para no terminar,
cuesta tanto volver
que a veces todo lo que hago
me parece el mismo pozo
por donde se despeña la gente.
Es muy bueno. Gracias
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba