María Rentería
Luna en Acuario.
Imagen de Internet
Suenan los segundos en el reloj mientras el tiempo inexorable transcurre sin cesar. Cierro mis ojos y te encuentro en el dulce momento de la paz. Presente o no presente, te respiro al olor del ponche y la canela, al calor de la estufa, de la comida a la lumbre del hogar…
Otro año pronto iniciará, y aunque el día de mañana no luzca muy distinto de hoy, renovadas esperanzas alberga mi ser de encontrarme contigo, como ayer, como hoy…
Al hacedor de todo te encomiendo, te entrego con todo mi amor para que forjes tu felicidad, para que logres tu afán, para que sigas adelante, como ayer, como hoy…
Cierra tú también tus ojos y brinda por mí, para que me encuentres como ayer, como hoy.