Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Y entonces naces, sin ningún complejo;
soneto que revives letras muertas
y mueves goznes y pesadas puertas,
librando siglos de sentir añejo.
Mojadas de silencios sus cubiertas,
los libros se desnudan del bosquejo;
alojan un soneto bien parejo
y llenan con pasiones sus espuertas.
¡Que bello tu lenguaje complicado!
¡Que dulce sin martillo ni sargento,
moroso de un descanso bien ganado!
Soneto que apareces como el viento;
arrastras todo aquello ya quemado,
y animas a contarles lo que siento.
soneto que revives letras muertas
y mueves goznes y pesadas puertas,
librando siglos de sentir añejo.
Mojadas de silencios sus cubiertas,
los libros se desnudan del bosquejo;
alojan un soneto bien parejo
y llenan con pasiones sus espuertas.
¡Que bello tu lenguaje complicado!
¡Que dulce sin martillo ni sargento,
moroso de un descanso bien ganado!
Soneto que apareces como el viento;
arrastras todo aquello ya quemado,
y animas a contarles lo que siento.
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