PASEO NOCTURNO POR EL PUEBLO ANTIGUO
Las piedras se agitan bajo mis pasos
Mis botas acarician sus aristas y ellas juegan con sus reflejos
La luna sonríe cómplice sobre el roble deshojado
Es noche clara que busca dodecaedros
entre los residuos todavía tibios
de los vértices puntiagudos.
Es el pueblo que dormita soñando viejas pasiones
Aquellos que lo fundaron olvidaron darle fecha
por eso es un pueblo eterno
mágico en su origen que no tendrá final
Laten en él fuegos que nadie encendió
vibran labios recién besados
y de las fuentes brotan raíces
que sostienen oropéndolas.
Cubierto por el tul pasmado de la noche
el pueblo acompaña mi paseo
Mis botas gimen
Mi sombrero es incapaz de sostenerme
Mis brazos se arquean en actitud militar
Mis ojos ruedan calle abajo
arrancando melodías sincopadas
a las ruedas de molino.
Ancestral pueblo antiguo que nunca fuiste ampuloso
pero las flores te eligieron para dormir a los niños.
La luna se desgaja en pequeños alfanjes plateados
estridencias inocentes de músicas para enamorados
el murmullo de las fuentes es su contrapunto sacro.
Llega la noche a su fin y la luna recompone sus pedazos
Rebrotan los pilares de granito en sus brillos y sus llantos.
Las piedras se agitan bajo mis pasos
Mis botas acarician sus aristas y ellas juegan con sus reflejos
La luna sonríe cómplice sobre el roble deshojado
Es noche clara que busca dodecaedros
entre los residuos todavía tibios
de los vértices puntiagudos.
Es el pueblo que dormita soñando viejas pasiones
Aquellos que lo fundaron olvidaron darle fecha
por eso es un pueblo eterno
mágico en su origen que no tendrá final
Laten en él fuegos que nadie encendió
vibran labios recién besados
y de las fuentes brotan raíces
que sostienen oropéndolas.
Cubierto por el tul pasmado de la noche
el pueblo acompaña mi paseo
Mis botas gimen
Mi sombrero es incapaz de sostenerme
Mis brazos se arquean en actitud militar
Mis ojos ruedan calle abajo
arrancando melodías sincopadas
a las ruedas de molino.
Ancestral pueblo antiguo que nunca fuiste ampuloso
pero las flores te eligieron para dormir a los niños.
La luna se desgaja en pequeños alfanjes plateados
estridencias inocentes de músicas para enamorados
el murmullo de las fuentes es su contrapunto sacro.
Llega la noche a su fin y la luna recompone sus pedazos
Rebrotan los pilares de granito en sus brillos y sus llantos.