Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Por qué es la soledad mi amargo sino
sin haberla, jamás, solicitado
convirtiendo mi vida en un dechado
de nostalgias en pos de un desatino?
¿Por qué se esconde Dios, por qué el destino
evidencia su rostro más malvado
hurtándome la suerte, y desolado
asisto a mi final como un mezquino?
Por qué, por qué te los llevaste lejos,
y me dejaste, sin amigos, solo,
como suelen quedar los trastos viejos
y en una situación que no controlo,
sin ganas de luchar, con paso lento,
batido en retirada y sin aliento.
sin haberla, jamás, solicitado
convirtiendo mi vida en un dechado
de nostalgias en pos de un desatino?
¿Por qué se esconde Dios, por qué el destino
evidencia su rostro más malvado
hurtándome la suerte, y desolado
asisto a mi final como un mezquino?
Por qué, por qué te los llevaste lejos,
y me dejaste, sin amigos, solo,
como suelen quedar los trastos viejos
y en una situación que no controlo,
sin ganas de luchar, con paso lento,
batido en retirada y sin aliento.