Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu corazón que fusilan
en los campos de la sangre.
Quién finge.
En los ojos del soldado
que huye hacia el perdón, majestuoso, cultivado en los sótanos de la luz que muerden aceros y tendones.
Ya se guardan los cascos que marcharon entre el terror y la locura. Se llevan la tristeza.
Hoy ha muerto un niño que dormía sobre el cañaveral de su inocencia. Una verdad exiliada.
Su padre ha estado combatiendo en la frontera.
en los campos de la sangre.
Quién finge.
En los ojos del soldado
que huye hacia el perdón, majestuoso, cultivado en los sótanos de la luz que muerden aceros y tendones.
Ya se guardan los cascos que marcharon entre el terror y la locura. Se llevan la tristeza.
Hoy ha muerto un niño que dormía sobre el cañaveral de su inocencia. Una verdad exiliada.
Su padre ha estado combatiendo en la frontera.