Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Después del fin, la metáfora se hizo amarga.
Y los ojos vidriosos quisieron ser
más que la afirmación en el horror.
Nunca el costado izquierdo fue tal amenaza;
hasta que lo sagrado se mezcló con la tierra y
lo imposible, a voces jugaba a interrumpir los momentos
con arcadas que engendran los recuerdos.
Ideas inverosímiles, comienzan a convergen en mis dedos, cuando trazan la línea de una caricia.
-Y ella tan fría, cosiendo mi respiración y el alma mía-.
Ella, mi metáfora asesina.
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