Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
- I -
Despertar como el día, temprano
y decirle a voz de alma:
ya no te quiero querida.
Aún sabiendo que lo hago en vano.
Intentaría con mil maneras de olvidarte
con esas mil maneras de amarte.
Con el frío y la escasa luz,
corro una cortina de tul
y los reflejos he visto crecer.
Aclarece mi tétrico lecho,
y así, como la luz atraviesa
el vidrio, tu recuerdo
se me va depositando en la mente.
Miro a todos los lugares, al techo.
- hay tantas cosas que celoso conservo
Asísteme tu nombre como siempre,
asaltando mi memoria,
minuto a minuto, tras horas...
... y no poder olvidarla.
Al sentarme en la orilla de la cama
veo mezclada las sabanas con la almohada,
- tibia se siente al acariciarla
Me abrazo en la calma a la nada
y el espíritu solitario que comparto,
se deja notar en todo mi cuarto.
- II -
Y ahí, sin miradas, sin voces, sin sonidos
que tomen presos a mis sentidos,
trato de olvidarla, musitando.
La luz oscura que se filtra,
es más negra, aún detrás de cada cuadro,
distinguiéndose apenas el perfil de las paredes.
Y aún sin abandonar la habitación
al excogitar siento hallar con intuición...
.... y no poder olvidarla.
Una ventana pinta un gran cielo,
y de negro azul:
tan grande como mi soledad
y tan negro como mi mirar.
A veces la siento tan cerca de mi,
como las palabras de los labios
al pensar en los dos,
encuentro ... no poder olvidarla.
Buscando un lugar, llegué a la sala,
no había visto amanecer más oscuro
que este, y el frío, pero no siento miedo
porque es más grande mi anhelo.
La he cubierto con una imagen
procurando que con otras logren,
que mi corazón deje de amarla.
Hoy que el amanecer se ha llevado mis sueños,
quisiera interrumpir los tuyos
y decirte que somos los dueños
de este amor eminente...
... y que no pude olvidarte.
Despertar como el día, temprano
y decirle a voz de alma:
ya no te quiero querida.
Aún sabiendo que lo hago en vano.
Intentaría con mil maneras de olvidarte
con esas mil maneras de amarte.
Con el frío y la escasa luz,
corro una cortina de tul
y los reflejos he visto crecer.
Aclarece mi tétrico lecho,
y así, como la luz atraviesa
el vidrio, tu recuerdo
se me va depositando en la mente.
Miro a todos los lugares, al techo.
- hay tantas cosas que celoso conservo
Asísteme tu nombre como siempre,
asaltando mi memoria,
minuto a minuto, tras horas...
... y no poder olvidarla.
Al sentarme en la orilla de la cama
veo mezclada las sabanas con la almohada,
- tibia se siente al acariciarla
Me abrazo en la calma a la nada
y el espíritu solitario que comparto,
se deja notar en todo mi cuarto.
- II -
Y ahí, sin miradas, sin voces, sin sonidos
que tomen presos a mis sentidos,
trato de olvidarla, musitando.
La luz oscura que se filtra,
es más negra, aún detrás de cada cuadro,
distinguiéndose apenas el perfil de las paredes.
Y aún sin abandonar la habitación
al excogitar siento hallar con intuición...
.... y no poder olvidarla.
Una ventana pinta un gran cielo,
y de negro azul:
tan grande como mi soledad
y tan negro como mi mirar.
A veces la siento tan cerca de mi,
como las palabras de los labios
al pensar en los dos,
encuentro ... no poder olvidarla.
Buscando un lugar, llegué a la sala,
no había visto amanecer más oscuro
que este, y el frío, pero no siento miedo
porque es más grande mi anhelo.
La he cubierto con una imagen
procurando que con otras logren,
que mi corazón deje de amarla.
Hoy que el amanecer se ha llevado mis sueños,
quisiera interrumpir los tuyos
y decirte que somos los dueños
de este amor eminente...
... y que no pude olvidarte.