RicardoMarcelo
Poeta recién llegado
Siempre pienso en ti,
incluso los días en
los que no nos vemos.
Cada vez que siento,
el calor de la palma
de tu mano; envuelve
a mi corazón y a mi alma.
La dulzura de tú mirada,
cada vez que nos vemos
me hace dar ganas de
abrazarte y no soltarte.
Yo seré uno solo,
quiero protegerte,
quédate conmigo,
te amo; si a ti, mi amada.
Te revelo solo a ti,
todos mis sentimientos,
un encuentro milagroso,
de esos que suceden
solo una vez en la vida.
En el que todas las estrellas,
brillaran en su último suplicio de vida y las gotas
de lluvia se apresuran
en caer al mar.
Solo sé que quiero,
adorarte hasta morirme,
sentir tus caricias en
el anochecer de mis días,
hacerte feliz cada segundo
de tú vida.
Que tú risa sea mi risa,
que tú amor sea profundo,
soñar con tus caricias.
Cuando recogemos las pequeñas
cosas del uno al otro que
aún no conocemos, los lazos
que tenemos entre
nosotros se fortalecerá.
Yo seré uno solo,
quiero intentar creer
que existe tal cosa como
un amor eterno,
vamos a grabar en nosotros
mismos entre sí, en este destino
que no se arrepentirá.
Ya sea primavera, verano, otoño e invierno,
quiero ver muchas veces tu corazón sonriente,
hacia una de las historias del mundo
y decirle un día que contigo es así.
La noche es tan larga
y tan corta a la vez;
misteriosa como el fondo del mar;
sedienta de caricias
que solo tu sabes dar.
El cielo estrellado mirándonos amar;
nuestros cuerpos empapados,
impregnándose
en uno solo;
sin saber donde empieza,
ni donde termina;
solo una sabana nos cobija,
recargada en tu pecho;
sediento de amor,
terminar una y otra vez
y volver a empezar como cada mañana.
incluso los días en
los que no nos vemos.
Cada vez que siento,
el calor de la palma
de tu mano; envuelve
a mi corazón y a mi alma.
La dulzura de tú mirada,
cada vez que nos vemos
me hace dar ganas de
abrazarte y no soltarte.
Yo seré uno solo,
quiero protegerte,
quédate conmigo,
te amo; si a ti, mi amada.
Te revelo solo a ti,
todos mis sentimientos,
un encuentro milagroso,
de esos que suceden
solo una vez en la vida.
En el que todas las estrellas,
brillaran en su último suplicio de vida y las gotas
de lluvia se apresuran
en caer al mar.
Solo sé que quiero,
adorarte hasta morirme,
sentir tus caricias en
el anochecer de mis días,
hacerte feliz cada segundo
de tú vida.
Que tú risa sea mi risa,
que tú amor sea profundo,
soñar con tus caricias.
Cuando recogemos las pequeñas
cosas del uno al otro que
aún no conocemos, los lazos
que tenemos entre
nosotros se fortalecerá.
Yo seré uno solo,
quiero intentar creer
que existe tal cosa como
un amor eterno,
vamos a grabar en nosotros
mismos entre sí, en este destino
que no se arrepentirá.
Ya sea primavera, verano, otoño e invierno,
quiero ver muchas veces tu corazón sonriente,
hacia una de las historias del mundo
y decirle un día que contigo es así.
La noche es tan larga
y tan corta a la vez;
misteriosa como el fondo del mar;
sedienta de caricias
que solo tu sabes dar.
El cielo estrellado mirándonos amar;
nuestros cuerpos empapados,
impregnándose
en uno solo;
sin saber donde empieza,
ni donde termina;
solo una sabana nos cobija,
recargada en tu pecho;
sediento de amor,
terminar una y otra vez
y volver a empezar como cada mañana.
Última edición: