Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la guitarra de tus caderas hay cinco notas
que hacen rima consonante entre tu piel,
esa mandolina que sube por tu rodilla
es amante del contrabajo
que con arduo trabajo
desgrana un bossa nova que se oye bien.
El salterio y el laúd andan algo indispuestos,
porque el ukulele ha conseguido un puesto
en la serenata que da el violonchelo a medianoche,
la flauta dulce ha cantado tu nombre
y el bandoneón hizo un pleito con la trompeta
por conseguir lugar para dormir contigo la siesta.
Dice la caja china que hizo trampa el timbal,
que el cascabel quería que lo vistieras,
que el gong al fin hizo un carnaval
y las maracas te ven ducharse las noches enteras.
Se sienta sola la ocarina,
se fue el fagot y puso renuncia inmediata,
el corno francés quería verse en tus ojos,
el banjo consiguió pareja con la armónica,
el trombón herido se pidió un cubata,
para dar concierto y saciar tus antojos.
que hacen rima consonante entre tu piel,
esa mandolina que sube por tu rodilla
es amante del contrabajo
que con arduo trabajo
desgrana un bossa nova que se oye bien.
El salterio y el laúd andan algo indispuestos,
porque el ukulele ha conseguido un puesto
en la serenata que da el violonchelo a medianoche,
la flauta dulce ha cantado tu nombre
y el bandoneón hizo un pleito con la trompeta
por conseguir lugar para dormir contigo la siesta.
Dice la caja china que hizo trampa el timbal,
que el cascabel quería que lo vistieras,
que el gong al fin hizo un carnaval
y las maracas te ven ducharse las noches enteras.
Se sienta sola la ocarina,
se fue el fagot y puso renuncia inmediata,
el corno francés quería verse en tus ojos,
el banjo consiguió pareja con la armónica,
el trombón herido se pidió un cubata,
para dar concierto y saciar tus antojos.