Zoroastro y los antidisturbios

Maroc

Alberto
mc9bSYtFTXoab4tK6


Una tarde, de bochorno,
me dije: “daré un paseo”,
yo soy persona tranquila,
nunca gusté de jaleo.

Enfilé la calle Chorro
gozando de la frescura
de las frondosas acacias
y su sombra, que te cura.

Caminé dos o tres trechos
por la calle Montecillos,
iba sin pensar en nada,
escuchando sólo grillos.

Al doblar un esquinazo
me dieron en la cabeza,
me dejaron aturdido,
cual borracho de cerveza.

Señores, ¡como dolía,
cuándo topé con el suelo!,
tres mostrencos con la porra,
golpeando, y: “¡qué te muelo!”

¿Por qué sufría maltrato
mi pobre ser inocente?,
quise preguntar por ello
y me rompieron un diente.

Ya perdía la cabeza
de tanto que me pegaban,
vislumbrando solamente
que los brutos me mataban.

Tomé mi postrer aliento
y respondí con cojones,
dejando a uno patitieso
de los cobardes matones.

Al fin me libré felino
de leña que repartía,
le metí dos puñetazos
y dijo que se moría.

Al más grande de los mulos
en un tris le dejé frío,
le di no más en el pecho
y no dijo... ya ni pío.

Los tipos me denunciaron
acusado de violento,
de la violencia se lucran
los tres agentes del cuento.

Trajeron unos testigos
más falsos que las cotorras,
juran que yo use los puños,
peo no vieron sus porras.

A esto dijo la togada:
"podría ser el agresor",
-Me querían descoyuntar,
¿qué me cuentan?, por favor.

El personal está ciego,
la maldad es el proceder,
empiezan con sus mentiras,
buscando hacia su placer.

Salomón, el pacifista:
"violentos, todos culpables",
al rey le quise ver yo
enfilado por sus sables.

Con impunidad domina
el patán que lleva placa,
toda la ciudad es suya,
su mando es el que machaca.

Virtud es que se te corte
como las aspas al viento,
mas si tú te defendieras,
te convierten en violento.

En este modo de cosas
anda ahora lo que ves;
lo derecho, va torcido,
las verdades, del revés.

f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3bb%2F0fc%2F351%2F3bb0fc3511e1ec58023ec01ab81e90b6.jpg
 
Última edición:
Una mala experiencia que resulta muy real, amigo Maroc, la que nos cuentas en este tema que presentas en formato de coplillas y que desgraciadamente ocurre con más frecuencia de la que nos imaginamos.

u_3c67985e.gif
Así es maestro; en ocasiones sacuden que da gusto y sin miramientos mis compadres de la UIP, ¡pero si somos viejos amigos (preguntar en la BPI)...! a mi me han pegado todos; los pitufos, los de marrón (antidisturbios de antes), estos, los de los calabozos, los centauros... qué sé yo, depende de por lo que te "cacen" y como, eso si, los verdes (picolos) nunca, y mira que me han tenido en sus manos allá por 1980 aproximadamente, eso si, acojonar acojonaban un huevo con sus tricornios, ya no los llevan, lo sé porque he colaborado con sus compis del SEPRONA, ahora me hablo mucho con ellos, aunque los de la UIP, algunos que no todos, a veces se ponen un poco tiesos... eso lo saben incluso sus compis.

Un saludo cordial.

Alberto.

BPI: Brigada Provincial de Información.
 
Última edición:
mc9bSYtFTXoab4tK6


Una tarde, de bochorno,
me dije: “daré un paseo”,
yo soy persona tranquila,
nunca gusté de jaleo.

Enfilé la calle Chorro
gozando de la frescura
de las frondosas acacias
y su sombra, que te cura.

Caminé dos o tres trechos
por la calle Montecillos,
iba sin pensar en nada,
escuchando sólo grillos.

Al doblar un esquinazo
me dieron en la cabeza,
me dejaron aturdido,
cual borracho de cerveza.

Señores, ¡como dolía,
cuándo topé con el suelo!,
tres mostrencos con la porra,
golpeando, y: “¡qué te muelo!”

¿Por qué sufría maltrato
mi pobre ser inocente?,
quise preguntar por ello
y me rompieron un diente.

Ya perdía la cabeza
de tanto que me pegaban,
vislumbrando solamente
que los brutos me mataban.

Tomé mi postrer aliento
y respondí con cojones,
dejando a uno patitieso
de los cobardes matones.

Al fin me libré felino
de leña que repartía,
le metí dos puñetazos
y dijo que se moría.

Al más grande de los mulos
en un tris le dejé frío,
le di no más en el pecho
y no dijo... ya ni pío.

Los tipos me denunciaron
acusado de violento,
de la violencia se lucran
los tres agentes del cuento.

Trajeron unos testigos
más falsos que las cotorras,
juran que yo use los puños,
peo no vieron sus porras.

A esto dijo la togada:
"podría ser el agresor",
-Me querían descoyuntar,
¿qué me cuentan?, por favor.

El personal está ciego,
la maldad es el proceder,
empiezan con sus mentiras,
buscando hacia su placer.

Salomón, el pacifista:
"violentos, todos culpables",
al rey le quise ver yo
enfilado por sus sables.

Y esta impunidad domina
al patán que lleva placa,
toda la ciudad es suya,
su mando es el que machaca.

Virtud es que se te corte
como las aspas al viento,
mas si tú te defendieras,
te convierten en violento.

En este modo de cosas
anda ahora lo que ves;
lo derecho, va torcido,
las verdades, del revés.

f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3bb%2F0fc%2F351%2F3bb0fc3511e1ec58023ec01ab81e90b6.jpg
Un placer leer tu escrito, lo he disfrutado desde el principio hasta el final, esos Guardias Civiles antiguos de bigote, capa y tricornio, en el recuerdo han quedado.
Saludos y un abrazo Alberto
 
Un placer leer tu escrito, lo he disfrutado desde el principio hasta el final, esos Guardias Civiles antiguos de bigote, capa y tricornio, en el recuerdo han quedado.
Saludos y un abrazo Alberto
Joder, aquellos atemorizaban sólo con su presencia y sus palabras, se hacían respetar y no les era necesario tocarte la cara siempre, gracias por pasar, el placer es siempre mío por tu lectura.

Abrazos.

Alberto.
 
Un placer recorrer tus versos...a mas de un familiar le tocó experimentar desgraciadamente el dolor de un porrazo.
 
mc9bSYtFTXoab4tK6


Una tarde, de bochorno,
me dije: “daré un paseo”,
yo soy persona tranquila,
nunca gusté de jaleo.

Enfilé la calle Chorro
gozando de la frescura
de las frondosas acacias
y su sombra, que te cura.

Caminé dos o tres trechos
por la calle Montecillos,
iba sin pensar en nada,
escuchando sólo grillos.

Al doblar un esquinazo
me dieron en la cabeza,
me dejaron aturdido,
cual borracho de cerveza.

Señores, ¡como dolía,
cuándo topé con el suelo!,
tres mostrencos con la porra,
golpeando, y: “¡qué te muelo!”

¿Por qué sufría maltrato
mi pobre ser inocente?,
quise preguntar por ello
y me rompieron un diente.

Ya perdía la cabeza
de tanto que me pegaban,
vislumbrando solamente
que los brutos me mataban.

Tomé mi postrer aliento
y respondí con cojones,
dejando a uno patitieso
de los cobardes matones.

Al fin me libré felino
de leña que repartía,
le metí dos puñetazos
y dijo que se moría.

Al más grande de los mulos
en un tris le dejé frío,
le di no más en el pecho
y no dijo... ya ni pío.

Los tipos me denunciaron
acusado de violento,
de la violencia se lucran
los tres agentes del cuento.

Trajeron unos testigos
más falsos que las cotorras,
juran que yo use los puños,
peo no vieron sus porras.

A esto dijo la togada:
"podría ser el agresor",
-Me querían descoyuntar,
¿qué me cuentan?, por favor.

El personal está ciego,
la maldad es el proceder,
empiezan con sus mentiras,
buscando hacia su placer.

Salomón, el pacifista:
"violentos, todos culpables",
al rey le quise ver yo
enfilado por sus sables.

Con impunidad domina
el patán que lleva placa,
toda la ciudad es suya,
su mando es el que machaca.

Virtud es que se te corte
como las aspas al viento,
mas si tú te defendieras,
te convierten en violento.

En este modo de cosas
anda ahora lo que ves;
lo derecho, va torcido,
las verdades, del revés.

f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3bb%2F0fc%2F351%2F3bb0fc3511e1ec58023ec01ab81e90b6.jpg
Hermoso poema que describe la realidad en todas partes. Un gran gusto leerte.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba