WarDoO
Poeta fiel al portal
La noche se hizo testigo de la fusión de tu cuerpo y el mío, de nuestros eternos
corazones que se entregaron al olvido.
La bendita luna contempló tu rostro, tus labios que me tocaban sin descanso en una candente noche llena de pasión, donde arrojábamos amor, amor sin control sin condición.
La noche se hizo testigo, de las horas que me
juraste amor eterno en aquel manantial de dulces melodías donde me decías que me amabas y querías, que me deseabas al hacerte
mía.
Esa noche que se empeñaba en unirnos en nuestro inmenso amor, en nuestro intenso calor así se hizo testigo, de la sed de nuestra
piel con deseo de pasión.
corazones que se entregaron al olvido.
La bendita luna contempló tu rostro, tus labios que me tocaban sin descanso en una candente noche llena de pasión, donde arrojábamos amor, amor sin control sin condición.
La noche se hizo testigo, de las horas que me
juraste amor eterno en aquel manantial de dulces melodías donde me decías que me amabas y querías, que me deseabas al hacerte
mía.
Esa noche que se empeñaba en unirnos en nuestro inmenso amor, en nuestro intenso calor así se hizo testigo, de la sed de nuestra
piel con deseo de pasión.
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