MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
En mi barrio hay un tango
colgando en cada esquina.
Un camino hacia el barro
de la desolación.
Son tantas las sonrisas
que se llevó la vida.
Y el olvido es un codo
marcando el mostrador.
Un botija descalzo
mangueador de monedas.
Se acerca sigiloso
y se sienta a escuchar.
El abrazo de amigo,
el coraje del llanto.
La vejez de los años
que ya no volverán.
En una radio añeja
las penas se derraman.
Entre pampa y la vía
se perdió la ilusión.
Sólo queda en la noche
una sombra en la esquina.
Y en un rancho de lata
rezonga un bandoneón.
colgando en cada esquina.
Un camino hacia el barro
de la desolación.
Son tantas las sonrisas
que se llevó la vida.
Y el olvido es un codo
marcando el mostrador.
Un botija descalzo
mangueador de monedas.
Se acerca sigiloso
y se sienta a escuchar.
El abrazo de amigo,
el coraje del llanto.
La vejez de los años
que ya no volverán.
En una radio añeja
las penas se derraman.
Entre pampa y la vía
se perdió la ilusión.
Sólo queda en la noche
una sombra en la esquina.
Y en un rancho de lata
rezonga un bandoneón.
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