César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Perdido ha en la noPoesía (su única poesía)
y en la violencia de los imposibles.
Un dedo con interna,
palpitante sangre,
apunta al sol cercano
como cíclope;
nervudo monstruo atrapado en la desgracia
de su infelicidad,
dentado asesino tangencial,
cáliz rebosante de cicuta.
Va
con el plasma del astro
directo a llenar una era.
va con cerezas y tripas de guitarra
camino de filosas piedrecitas
cuarzo con accidentes.
Va sobre brillos
a horcajadas, a pelo, a sudor
y veranos del otoño.
Va decididamente muerte
con polvo de almendras.
Todo ha sido alistado
Es hora de afrontar las semillas
de la verdad...
Cruza la puerta de argenta
Y he allí el Verso, realizando su distópico inhacer.
y en la violencia de los imposibles.
Un dedo con interna,
palpitante sangre,
apunta al sol cercano
como cíclope;
nervudo monstruo atrapado en la desgracia
de su infelicidad,
dentado asesino tangencial,
cáliz rebosante de cicuta.
Va
con el plasma del astro
directo a llenar una era.
va con cerezas y tripas de guitarra
camino de filosas piedrecitas
cuarzo con accidentes.
Va sobre brillos
a horcajadas, a pelo, a sudor
y veranos del otoño.
Va decididamente muerte
con polvo de almendras.
Todo ha sido alistado
Es hora de afrontar las semillas
de la verdad...
Cruza la puerta de argenta
Y he allí el Verso, realizando su distópico inhacer.