Juglar español
Poeta fiel al portal
Se valen de los medios a su alcance
para condicionar el pensamiento
de aquel que no les ponga impedimento
llevando hasta los límites su avance.
Usando la mejor tecnología
nos cuentan, con voceros, cada asunto,
exponen su opinión punto por punto
para que se genere ideología.
Confunden a las masas con su ego
usando esas palabras que hacen mella,
y, pese a ser vulgares, dejan huella
marcándonos la senda impresa a fuego.
Se ocultan como si fueran normales
con máscaras que les hacen corrientes,
se valen del calor y don de gentes
regalando sonrisas a raudales.
La audiencia, complaciente, muerde el trapo
que enseñan los que encantan a sirenas
con música que amansa hasta las hienas,
siguiendo las consignas de su capo.
Te engañan con un As bajo la manga,
te quitan hasta lo que no ha tenido
valor para alcanzar su cometido
con el fin de venderlo como ganga.
Y todos, como peces en su acuario,
buscamos dónde lanzan las lombrices
que sirven de maná a los infelices,
aquellos que nos dicen lo contrario.
Huir pudiera ser la alternativa
que evite que piquemos el anzuelo,
y así no ver que nos dejan señuelo,
haciéndonos perder las perspectiva
para poder, al fin, alzar el vuelo.
(*) Versión mejorada y corregida de la presentada anteriormente en esta sección como "Quien mueve los hilos"
para condicionar el pensamiento
de aquel que no les ponga impedimento
llevando hasta los límites su avance.
Usando la mejor tecnología
nos cuentan, con voceros, cada asunto,
exponen su opinión punto por punto
para que se genere ideología.
Confunden a las masas con su ego
usando esas palabras que hacen mella,
y, pese a ser vulgares, dejan huella
marcándonos la senda impresa a fuego.
Se ocultan como si fueran normales
con máscaras que les hacen corrientes,
se valen del calor y don de gentes
regalando sonrisas a raudales.
La audiencia, complaciente, muerde el trapo
que enseñan los que encantan a sirenas
con música que amansa hasta las hienas,
siguiendo las consignas de su capo.
Te engañan con un As bajo la manga,
te quitan hasta lo que no ha tenido
valor para alcanzar su cometido
con el fin de venderlo como ganga.
Y todos, como peces en su acuario,
buscamos dónde lanzan las lombrices
que sirven de maná a los infelices,
aquellos que nos dicen lo contrario.
Huir pudiera ser la alternativa
que evite que piquemos el anzuelo,
y así no ver que nos dejan señuelo,
haciéndonos perder las perspectiva
para poder, al fin, alzar el vuelo.
(*) Versión mejorada y corregida de la presentada anteriormente en esta sección como "Quien mueve los hilos"
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