Estados Unidos se ha inmiscuido demasiadas veces en los asuntos de México, y no precisamente para ayudar, pasando un poco de largo por el asunto de Texas, ocurrido hace ya muchos años, podemos decir que los U.S.A. intervino militarmente mandando tropas a tu país en 1914, ese año el mayor general Smedley Butler, muy condecorado, por cierto, escribió en su libro “La guerra es un apaño” (“War is a Racket”) lo siguiente: “... En 1914 contribuí a que México, y en especial Tampico, se convirtiera en un lugar seguro para el petróleo americano...”. Richard Hofstadter, que era mucho más afín a la empresa que al trabajador, declaró ante la Convención de Comercio Exterior ( Foreing Trade Convetion) en 1914: “ Nada me interesa más que el pleno desarrollo del comercio de este país y su justa conquista de los mercados internacionales”. Entre 1900 y 1910 las inversiones de Estados Unidos en México se duplicaron hasta alcanzar casi dos millones de dólares y los norteamericanos llegaron a poseer aproximadamente el 43 por ciento de los títulos de propiedad inmobiliaria, es decir, un 10 por ciento más que los propios mexicanos, sólo Randonlph Herarst tenía casi diez millones en hectáreas. Las empresa estadounidenses habían proliferado durante las tres décadas de la dictadura de Porfirio Díaz y se habían hecho con toda la minería, ferrocarriles y petróleo mexicanos, pero empezaron a preocuparse cuando la revolución de Francisco Madero derrocó a Díaz en 1911. Muchas empresas encontraron preocupaciones con el nuevo régimen y, por tanto, recibieron con los brazos abiertos a Victoriano Huerta que con el apoyo de Henry Nale Wilson, embajador norteamericano en México que expulsó a Madero en los últimos días de la administración Taft. Pero al llegar al poder Woodrow Wilson no sólo se negó a reconocer al nuevo gobierno cuya legitimidad cuestionó sino que envió decenas de miles dé soldados a la frontera mexicana y buques de guerra a los yacimientos petrolíferos de Tampico y Veracruz. Wilson el 14 de abril de 1914 consiguió lo que quería cuando unos marinos norteamericanos que iban a Tampico en un bote de remos fueron arrestados por internarse sin permiso en zona de guerra, cuando el oficial al mando los puso en libertad al cabo de un par de horas les pidió disculpas a ellos y al comandante estadounidense de la zona, el almirante Henry Mayo, pero este se negó a aceptar tales disculpas por considerar que la ofensa había sido muy grave y pidió a los mexicanos que saludaran a la enseña estadounidense con veintiún cañonazos. Wilson proclamó: “ América es la única nación idealista del mundo” y actuó como si creyese que era cierto, esperaba difundir la democracia, acabar con el colonialismo y cambiar el mundo pero su legado fue mucho menos positivo; respaldaba la autodeterminación y se oponía a los imperios pero intervino repetidamente en los asuntos internos de otros países como Rusia y México. Tras la invasión de Panamá por parte de Estados Unidos México condenando el regreso de las cañoneras proclamó: “Combatir el crimen internacional no es excusa para intervenir en una nación soberana”. Estados Unidos se situaba en el vigesimoséptimo puesto de treinta y una naciones, según la O.C.D.E., sólo por delante de Grecia, Chile, México y Turquía, en índice de pobreza Estados Unidos ocupaba el vigesimonoveno lugar, en pobreza infantil y desigualdad de renta el vigesimoctavo. El presidente de Colombia Santos se apuntó los éxitos en la reducción del cultivo de coca pero estos solo habían redundado en el aumento de la violencia y la producción de esta droga en México, entre otros países.
Este es un pequeño resumen de la violencia, el imperialismo, la guerra, la pobreza, la ocupación de su territorio, el tráfico de drogas etcétera que ha tenido que sufrir y sufre México hoy en la mayoría de los casos, sólo se puede excluir la ocupación de su territorio porque tuvo lugar en el pasado, aunque nada es descartable en un futuro porque la intervención negativa en el tráfico de migrantes, el tráfico de drogas, la intervención en la economía mexicana por parte de Estados Unidos, entre otras cosas, son realidades vigentes hoy en día.
Un abrazo, Gonzalo.