Al cruzar...
Aquella tarde, al cruzar un aparcamiento desierto,
pasaban delante de mí : un hombre, una mujer y su perrito.
El hombre que vestía camisa azul de flores, sufría visiblemente
dolores de espalda o piernas. Se balanceó levemente mientras
la mujer tomaba su mano con amor. Ella tenía al perrito atado
a una correa que tranquilo se movía.
Nada especial realmente. Y aún así. La escena irradiaba algo
que me hizo sentir bien. Me recordó una vez más lo valioso que
puede ser un solo día.
Alzas y nitro
ruidos de escaldadura
y de conflictos
Con fe indeterminada
mirlo alimenta al crío.
Aquella tarde, al cruzar un aparcamiento desierto,
pasaban delante de mí : un hombre, una mujer y su perrito.
El hombre que vestía camisa azul de flores, sufría visiblemente
dolores de espalda o piernas. Se balanceó levemente mientras
la mujer tomaba su mano con amor. Ella tenía al perrito atado
a una correa que tranquilo se movía.
Nada especial realmente. Y aún así. La escena irradiaba algo
que me hizo sentir bien. Me recordó una vez más lo valioso que
puede ser un solo día.
Alzas y nitro
ruidos de escaldadura
y de conflictos
Con fe indeterminada
mirlo alimenta al crío.