IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La cadencia del latido,
cuesta creer que vivimos sin motivos,
la falencia del eterno descuido,
de un abandono universal,
excusas que gime la fe moribunda,
extasiada de suicidios,
si hasta la pena es manipulada,
¿como apreciar su cruento jipiar?,
el de un horizonte cruel,
atestado de almas arrepentidas,
la química compartida,
única esencia de nuestra desesperación,
cuencas vacías,
podríamos, a duras penas,
comprender el vacío que reside en este mundo,
deshumanizando al viento,
quebrando el tiempo,
describiendo cada día,
punzando nuestra herida
con sus agujas,
borrando la sincronía
de un destino confeccionado,
no somos su voluntad,
ni la cura para un mundo apesadumbrado,
la valentía se esparce sobre este infierno,
bajo los cielos, bajo la apática desilusión,
la certeza de conocer nuestro error,
nuestras vidas,
sin poder asimilar una contradicción asumida,
nuestro constante pudor por la muerte.
cuesta creer que vivimos sin motivos,
la falencia del eterno descuido,
de un abandono universal,
excusas que gime la fe moribunda,
extasiada de suicidios,
si hasta la pena es manipulada,
¿como apreciar su cruento jipiar?,
el de un horizonte cruel,
atestado de almas arrepentidas,
la química compartida,
única esencia de nuestra desesperación,
cuencas vacías,
podríamos, a duras penas,
comprender el vacío que reside en este mundo,
deshumanizando al viento,
quebrando el tiempo,
describiendo cada día,
punzando nuestra herida
con sus agujas,
borrando la sincronía
de un destino confeccionado,
no somos su voluntad,
ni la cura para un mundo apesadumbrado,
la valentía se esparce sobre este infierno,
bajo los cielos, bajo la apática desilusión,
la certeza de conocer nuestro error,
nuestras vidas,
sin poder asimilar una contradicción asumida,
nuestro constante pudor por la muerte.