Hay veces que no me atrevo a forzar,
la mente cuando escribo,
es que a veces no puedo dar,
más de lo que yo mismo me pido.
Luego me pongo a meditar,
cuanto tiempo he perdido,
y al ratito vuelvo a estar
en donde me quedé dormido.
Que más puedo pensar,
cuando terminar no he podido,
por cuanto más voy a pasar,
cuando me pierdo en lo que escribo.
Y cuando suelo despertar,
aún sin saber que estaba dormido,
vuelve mi pluma a dibujar,
lo mismo que yo le digo.
la mente cuando escribo,
es que a veces no puedo dar,
más de lo que yo mismo me pido.
Luego me pongo a meditar,
cuanto tiempo he perdido,
y al ratito vuelvo a estar
en donde me quedé dormido.
Que más puedo pensar,
cuando terminar no he podido,
por cuanto más voy a pasar,
cuando me pierdo en lo que escribo.
Y cuando suelo despertar,
aún sin saber que estaba dormido,
vuelve mi pluma a dibujar,
lo mismo que yo le digo.