José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
El eco trae las risas de los sedientos
personajes tácitos sin cama ni merienda
a las orillas del cielo nocturno hacen plegarias,
a los mundanos, los que no aman.
Se rompe el tiempo en la mañana,
el frío atenaza las escarchas de un cuerpo
que alza su voz, contra las patrañas
de esta sociedad de almas de cloaca.
Mandatarios ladrones, pueblo ciego
votando al que hiere sin pudor
su boca, frontera de la maldad
en butacas de millones se sientan.
Seres endemoniados, circo romano,
función de payasos cruzándose desparpajos,
tomando caviar al terminar el acto.
Manantial desbordado, cauce deshecho,
quién pondrá coto a este averno
de mutilados acongojados,
vividores de extramuros,
con la sangre del pueblo.