Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
A veces las personas quieren más de lo que uno puede dar y viceversa.El viento arrecia en los arrecifes,
la ola golpea con fuerza en el malecón
Se siente la brisa fresca de la tarde,
como un paliativo a tantos pesares
Ya llegan los marinos de sus travesías,
trayendo mas cansancio que tesoros,
a pesar, se escuchan sus risas alegres
por las diversas historias de sus aventuras...
ellos nunca se abaten ante la desventura,
inhiestos fungen con gallardía y coraje,
su animo esculpido de fuerza y resiliencia
Qué esperabas tu de mi, mujer de mil amores,
si tengo como el alma mis manos vacías
Yo nunca te prometí ni perlas ni tesoros,
solo fui gentil ante el vil oropel de tu hermosura
Ojos de miel, boquita como una fresa fresca,
cutis de armiño, tus caderas cual palmera
delineadas en una noche de relajos bacanales
Qué espero yo de ti, sino traiciones perpendiculares,
si cuando tu ibas, ya yo venía de engaños y trapacerías
Tu amor paralelo atinó justo en el punto exacto
de mi coraza... estuve siempre preparado a tus argucias.
Ya se va mi velero de estos puertos...
tengo el alma cansada del arriar de la melancolía
Quizás en el puerto siguiente encuentre una estadía
donde pueda tirar mis anclas y descansar un poco...
de esta vida que no es precisamente una poesía.
Un interesante título, que se resuelve en un bello poema! Siempre es posible hallar un puerto que nos contenga. Y, a veces, lo encontramos en nosotros mismos... Muchas gracias por compartirlo!El viento arrecia en los arrecifes,
la ola golpea con fuerza en el malecón
Se siente la brisa fresca de la tarde,
como un paliativo a tantos pesares
Ya llegan los marinos de sus travesías,
trayendo mas cansancio que tesoros,
a pesar, se escuchan sus risas alegres
por las diversas historias de su aventura...
ellos nunca se abaten ante la desventura,
inhiestos fungen con gallardía y coraje,
su animo esculpido de fuerza y resiliencia
Qué esperabas tu de mi, mujer de mil amores,
si tengo como el alma mis manos vacías
Yo nunca te prometí ni perlas ni tesoros,
solo fui gentil ante el vil oropel de tu hermosura
Ojos de miel, boquita como una fresa fresca,
cutis de armiño, tus caderas cual palmera
delineadas en una noche de relajos bacanales
Qué espero yo de ti, sino traiciones perpendiculares,
si cuando tu ibas, ya yo venía de engaños y trapacerías
Tu amor paralelo atinó justo en el punto exacto
de mi coraza... estuve siempre preparado a tus argucias.
Ya se va mi velero de estos puertos...
tengo el alma cansada del arriar de la melancolía
Quizás en el puerto siguiente encuentre una estadía
donde pueda tirar mis anclas y descansar un poco...
de esta vida que no es precisamente una poesía.
Gracias, mi estimado Alde, por llegar a este sitioA veces las personas quieren más de lo que uno puede dar y viceversa.
Saludos
Mucha sabiduría en tus bellas palabras, mi querida ZulmaUn interesante título, que se resuelve en un bello poema! Siempre es posible hallar un puerto que nos contenga. Y, a veces, lo encontramos en nosotros mismos... Muchas gracias por compartirlo!
No tengas dudas de que es así, Antonio... En nuestro interior están las respuestas! Saludos cordiales, poeta!Mucha sabiduría en tus bellas palabras, mi querida Zulma
A veces al encontrarnos nosotros mismos, hayamos respuestas a tantas preguntas
Agradezco tu tiempo y tu comentario, mi querida poetisa
Saludos y una rosa envuelta en un cálido abrazo
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español