Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
No quiero que me ladren más los gatos
del entresuelo de tu cama,
saltando por entre los tejados
del recuerdo de cuando todavía estabas.
No quiero que me griten más las manos
que sujetaban el escote de tu almohada
aquel día, en que de tanto abrazarnos
se le murieron las raíces al suelo de tu casa.
No quiero que me acojan más los desahucios
que nos inventamos para poder abrir las ventanas,
cuando no nos quedaba ya más aire que besarnos,
ni más calor que el del frío de tus entrañas.
No quiero que me ahoguen más los naufragios
de tantos viajes entre las sábanas manchadas
del sudor de mi piel y las lágrimas de rechazo
del mar inconfesable de tus noches sin mañana.
del entresuelo de tu cama,
saltando por entre los tejados
del recuerdo de cuando todavía estabas.
No quiero que me griten más las manos
que sujetaban el escote de tu almohada
aquel día, en que de tanto abrazarnos
se le murieron las raíces al suelo de tu casa.
No quiero que me acojan más los desahucios
que nos inventamos para poder abrir las ventanas,
cuando no nos quedaba ya más aire que besarnos,
ni más calor que el del frío de tus entrañas.
No quiero que me ahoguen más los naufragios
de tantos viajes entre las sábanas manchadas
del sudor de mi piel y las lágrimas de rechazo
del mar inconfesable de tus noches sin mañana.