• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

En el paraiso

F. Marcos

F. Marcos
Tengo los ojos clavados en ti
miro tus labios color carmesí ,
tiembla mi cuerpo con ansias de amor
y solo al rozarte creí yo morir.

Acaricio tu piel canela,
y las yemas de mis dedos
van leyendo, -como en Braille lo hace un ciego-
tus sensaciones más nuevas.

Y, voy gozando y aprendiendo
en tu cuerpo de mujer,
saboreando las mieles de esa fruta prohibida
que tanto tiempo busqué.

Y, comparto contigo mis sueños
mis fantasías lejanas,
de esas noches y mañanas
pasadas en soledad.

Y, en la penumbra que nos envuelve
mis manos y labios
tu cuerpo recorren de la cabeza a los pies,
sin dejar ningún rincón
humedeciendo tu piel,
con el sudor febril de mi cuerpo
que no puedo contener.

Y explotando de amor
se tensa mi ser,
y al Cielo le pido clemencia y castigo
para esa mujer,
que me ha robado el alma
-por eso el castigo-
que me ha dado la vida
-por eso clemencia-
que es bien sabido, que amor compartido
no tiene prudencia.

"He mordido la manzana
instado por la serpiente,
y fuera ya del paraíso
os diré, que no es prudente
pues... quien lo prueba repite
y más tarde, se arrepiente".
 
Tengo los ojos clavados en ti
miro tus labios color carmesí ,
tiembla mi cuerpo con ansias de amor
y solo al rozarte creí yo morir.

Acaricio tu piel canela,
y las yemas de mis dedos
van leyendo, -como en Braille lo hace un ciego-
tus sensaciones más nuevas.

Y, voy gozando y aprendiendo
en tu cuerpo de mujer,
saboreando las mieles de esa fruta prohibida
que tanto tiempo busqué.

Y, comparto contigo mis sueños
mis fantasías lejanas,
de esas noches y mañanas
pasadas en soledad.

Y, en la penumbra que nos envuelve
mis manos y labios
tu cuerpo recorren de la cabeza a los pies,
sin dejar ningún rincón
humedeciendo tu piel,
con el sudor febril de mi cuerpo
que no puedo contener.

Y explotando de amor
se tensa mi ser,
y al Cielo le pido clemencia y castigo
para esa mujer,
que me ha robado el alma
-por eso el castigo-
que me ha dado la vida
-por eso clemencia-
que es bien sabido, que amor compartido
no tiene prudencia.

"He mordido la manzana
instado por la serpiente,
y fuera ya del paraíso
os diré, que no es prudente
pues... quien lo prueba repite
y más tarde, se arrepiente".
Pero es así, la pasión te incita.

Saludos
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba