IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Entendiendo que entre tiempos
hasta la eternidad
tiene un fin,
que cada tiempo lo empuja
cada aguja de un cuerpo frágil,
porque el cielo es cuerpo,
que cada futuro existe
por la existencia de presente,
y que el pasado y su soledad es vacío,
pero no seríamos tiempo sin finitud,
ni voluntad sin un limite que quebrar,
y descubrir,
encontrar lo que el cuerpo teme,
y lo que el alma busca,
eso que se percibe como aquel descanso,
para muchos un sinsentido consentido,
buscamos lo que no tenemos,
es la avaricia del mortal
que desea poseerlo todo,
cuando lo único que le falta,
es la falta de lo que tiene,
la carencia de todo motivo,
una tumba tan pulcra
para un alma tan desgastada,
un sentimiento tan muerto
para lo que fue y será,
una vida sin remordimiento.
hasta la eternidad
tiene un fin,
que cada tiempo lo empuja
cada aguja de un cuerpo frágil,
porque el cielo es cuerpo,
que cada futuro existe
por la existencia de presente,
y que el pasado y su soledad es vacío,
pero no seríamos tiempo sin finitud,
ni voluntad sin un limite que quebrar,
y descubrir,
encontrar lo que el cuerpo teme,
y lo que el alma busca,
eso que se percibe como aquel descanso,
para muchos un sinsentido consentido,
buscamos lo que no tenemos,
es la avaricia del mortal
que desea poseerlo todo,
cuando lo único que le falta,
es la falta de lo que tiene,
la carencia de todo motivo,
una tumba tan pulcra
para un alma tan desgastada,
un sentimiento tan muerto
para lo que fue y será,
una vida sin remordimiento.
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