F. Marcos
F. Marcos
Deja que las estrellas
guíen tus pasos hasta mí.
Que la noche meza tus sueños
en los que me dejes entrar.
Y, en un nuevo amanecer
veas en mí con claridad,
que ya no respiro más aire
que el que tú me quieras dar.
Quisiera decir, te quiero
y... no puedo.
Abrirte mi corazón de par en par
y... no debo.
Amarga situación la mía,
que las pautas del deber
me quitan ese querer,
que me daría la vida.
Imploro a cielo clemencia
por pecador y engreído,
y asumo la penitencia
de no ser correspondido,
en este amor tan hermoso
que me llegó de otro nido.
guíen tus pasos hasta mí.
Que la noche meza tus sueños
en los que me dejes entrar.
Y, en un nuevo amanecer
veas en mí con claridad,
que ya no respiro más aire
que el que tú me quieras dar.
Quisiera decir, te quiero
y... no puedo.
Abrirte mi corazón de par en par
y... no debo.
Amarga situación la mía,
que las pautas del deber
me quitan ese querer,
que me daría la vida.
Imploro a cielo clemencia
por pecador y engreído,
y asumo la penitencia
de no ser correspondido,
en este amor tan hermoso
que me llegó de otro nido.