Hannah Alarcón G.
Poeta asiduo al portal
Debo concentrar mi mente en el trabajo, pero sigue girando tu dulce voz en mi cabeza.
Debo limpiar la comisura de mis labios, pero temo borrar el sabor de tu beso.
Debo dejar correr el agua por mi cuerpo, pero quiero conservar tu perfume en mi piel.
Debo situarme en la realidad y no puedo dejar de soñar con tu mañana.
Ese del que tus labios sale y me llama, me prende y me abraza.
Dice mi cabeza que sea fría, que piense en realidades, que me deje de fantasías.
Pero hoy soñaré con la locura de mis manos en tu cabello,
con el sueño de que un día llegue a ser tuya.
Debo limpiar la comisura de mis labios, pero temo borrar el sabor de tu beso.
Debo dejar correr el agua por mi cuerpo, pero quiero conservar tu perfume en mi piel.
Debo situarme en la realidad y no puedo dejar de soñar con tu mañana.
Ese del que tus labios sale y me llama, me prende y me abraza.
Dice mi cabeza que sea fría, que piense en realidades, que me deje de fantasías.
Pero hoy soñaré con la locura de mis manos en tu cabello,
con el sueño de que un día llegue a ser tuya.