Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Huelo a ti cuando el viento
me susurra al oído,
tu perfume se cuela
en el aire que respiro.
Huelo a ti en mi almohada,
en las sábanas frías,
tu esencia persiste
aunque pasen los días.
Huelo a ti y en mi pecho
un latido se agita,
es tu nombre en mis labios
una y otra vez repetido.
Eres aroma constante,
obsesión que no olvido,
cada suspiro me lleva
a ese espacio compartido.
En el café de la mañana,
en el vino del olvido,
huelo a ti, amor eterno,
en mi todo estás metida.
me susurra al oído,
tu perfume se cuela
en el aire que respiro.
Huelo a ti en mi almohada,
en las sábanas frías,
tu esencia persiste
aunque pasen los días.
Huelo a ti y en mi pecho
un latido se agita,
es tu nombre en mis labios
una y otra vez repetido.
Eres aroma constante,
obsesión que no olvido,
cada suspiro me lleva
a ese espacio compartido.
En el café de la mañana,
en el vino del olvido,
huelo a ti, amor eterno,
en mi todo estás metida.