Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Aunque nos gusta decirnos que sí,
esto nada tiene que ver con volar,
y mucho se parece a caer.
Me adviertes que eche paja por si duele,
casi segura de que dolerá.
Pero puedo pasar por el anecdotario de tus infiernos
y colgar de sus clavos oxidados
un retrato mío sin mi rostro, un dogal
que no resistió el estrés de las corbatas,
tu calceta almidonada de berrinches y horas muertas,
los tuyos y las mías, los míos y las tuyas.
Dices que no sabes querer sin matar un poco
y yo no sé morirme si no es por amor o fusilamiento.
Mírame vivo, tantas veces resucitado.
No quiero que me entronices como a uno de esos
que prometieron bajarte la basura del espacio
y solo terminaron por bajarte los calzones
mientras les destrozabas la camisa y la cordura.
Así que dejemos a las estrellas en paz
y démonos a la sospecha de que es probable
que nos gustemos más de lo que sospechamos.
Vamos pues, que sé pegar botones con saliva
y eres diestra en levantar lo que se ha caído.
Si un día llueven platos, no te rías si abro mi paraguas.
O ríete conmigo, pero no llores por ti.
Yo no lloraré cuando confieses que te estás mojando.
Cerraré mi paraguas y abriré mi pecho.
Mojada me gustas más.
Te gusto más con el corazón tajado.
esto nada tiene que ver con volar,
y mucho se parece a caer.
Me adviertes que eche paja por si duele,
casi segura de que dolerá.
Pero puedo pasar por el anecdotario de tus infiernos
y colgar de sus clavos oxidados
un retrato mío sin mi rostro, un dogal
que no resistió el estrés de las corbatas,
tu calceta almidonada de berrinches y horas muertas,
los tuyos y las mías, los míos y las tuyas.
Dices que no sabes querer sin matar un poco
y yo no sé morirme si no es por amor o fusilamiento.
Mírame vivo, tantas veces resucitado.
No quiero que me entronices como a uno de esos
que prometieron bajarte la basura del espacio
y solo terminaron por bajarte los calzones
mientras les destrozabas la camisa y la cordura.
Así que dejemos a las estrellas en paz
y démonos a la sospecha de que es probable
que nos gustemos más de lo que sospechamos.
Vamos pues, que sé pegar botones con saliva
y eres diestra en levantar lo que se ha caído.
Si un día llueven platos, no te rías si abro mi paraguas.
O ríete conmigo, pero no llores por ti.
Yo no lloraré cuando confieses que te estás mojando.
Cerraré mi paraguas y abriré mi pecho.
Mojada me gustas más.
Te gusto más con el corazón tajado.
07 de abril de 2024