Me he levantado
con un gran empacho
de amor desmesurado.
Me he mirado en el espejo
tenía el pelo enredado,
los ojos hinchados,
parecía un robot
apunto de ser llevado
a un taller de mecánica
para revisar su engranaje,
chasis y bajos.
Y es que en los veranos
se disparan los deseos
y uno entra en esos trances
tan en la poesía señalados
de tal forma que el amor se convierte
en algo no esperado.
que cuanto te pilla te deja
como si te hubiera por encima pasado
un tren de mercancías
llenos sus vagones de ganado.
con un gran empacho
de amor desmesurado.
Me he mirado en el espejo
tenía el pelo enredado,
los ojos hinchados,
parecía un robot
apunto de ser llevado
a un taller de mecánica
para revisar su engranaje,
chasis y bajos.
Y es que en los veranos
se disparan los deseos
y uno entra en esos trances
tan en la poesía señalados
de tal forma que el amor se convierte
en algo no esperado.
que cuanto te pilla te deja
como si te hubiera por encima pasado
un tren de mercancías
llenos sus vagones de ganado.